El ministro de la Presidencia, Lisandro Macarrulla, denunció ayer una sistemática campaña de difamación e injuria en su contra, mediante acusaciones falsas para involucrar a la empresa de su familia en operaciones fraudulentas vinculadas a la construcción de la nueva cárcel La Victoria.

Macarrulla dice que los rumores que sobre su persona han circulado en los últimos día son totalmente falsos, que no podrán manchar su honor y que está dispuestos a demostrar las calumnias en el plano de la legalidad y el debido proceso.

Dice que esa campaña de descrédito es financiada y ejecutada por sectores políticos que buscan empañar la gestión del Gobierno, y que instrumentalizan las legítimas aspiraciones de justicia de la sociedad, para generar un clima de distracción mediática que desvíe la atención ciudadana de la lucha contra la corrupción que lleva la Procuraduría General de la República (PGR).

“A lo largo de mi vida, todas mis actuaciones públicas y privadas han sido transparente, verticalidad y honradez, y que con esos mismos principios se manejan las empresas de mi familia”, expresó Macarrulla en el texto, tras afirmar que está dispuesto a someterse a cualquier escrutinio.

El funcionario sostuvo que ha servido al país como empresario comprometido con los mejores intereses de la nación y que no permitirá que sectores políticos interesados en dañar y empañar “la gran obra de gobierno del presidente Luis Abinader desmeriten y pongan en entredicho su dignidad y honorabilidad”.

Insistió en que está dispuesto a demostrar en el terreno legal, que los rumores en su contra son absolutamente falaces y que no podrán mancillar su honor y el de su familia, ni desestabilizar el rectilíneo curso de la transparencia y la decencia del Gobierno, según sus propias palabras.