Por Mercedes Castillo /

Un periodista es un humanista por excelencia, defensor de la libertad de expresión y difusión del pensamiento, de la democracia, de los derechos humanos, de las libertades públicas y de la soberanía nacional. Comprometido con un ejercicio ético del periodismo,para garantizar la correcta y responsable información y orientación a la sociedad de lo que está ocurriendo o sucediendo en el país y a nivel mundial.

El periodismo está comprometido con la civilización de la humanidad, con la concienciación de la gente,para que cada día adquiera el conocimiento adecuado para su participación como ente consciente.

Aún el fuerte impacto de las nuevas tecnologías de la comunicación en el ejercicio del periodismo, a través de la Internet, de la virtualidad, impuesta su uso masivo por el Coronavirus,no han podido cambiar la esencia de la profesión. Ni la cambiará.

La tecnología en todas las épocas ha contribuido al desarrollo de la profesión,ahora, totalmente global,cumpliéndose así la profecía de la «Aldea Global» de McLuhan en 1966.

El profesionalismo debe acompañar permanentemente al periodista en sus historias, relatos,reportajes,entrevistas, en las crónicas noticiosas,en los análisis y comentarios. También en sus artículos de opinión, en sus columnas periodísticas y en los editoriales.

En su esencia, el periodismo es un servicio público y los periodistas somos servidores públicos globales. Por lo que las informaciones de actualidad que vertimos deben servirles a las instituciones y al público para las tomas de decisiones.

Es una de las profesiones que más aporta al desarrollo de una sociedad y del mundo a través del ejercicio profesional idóneo.

Su compromiso de un ejercicio apegado a la verdad de los hechos,fundamentado en la búsqueda de información fidedigna, consultando a ciudadanos de las calles, a expertos,a documentos y datos, verificando y contrastando le permite al profesional de la información pública asegurarse de servir al público noticias y denuncias de hechos comprobados que los informan y orientan correctamente.

En realidad, el periodismo es el termómetro de lo que pasa diariamente, 24/7 en una sociedad y en el mundo.

Somos el «Perro guardián» de la sociedad,de sus instituciones, vigilantes siempre de quienes administran el Estado,tal como lo planteó el veterano periodista norteamericano, Walter Lippamann en 1921.

El periodista que asume con responsabilidad el ejercicio de la profesión no se presta hacer preguntas complacientes ni tiene compadrazgo que impidan hacer relatos periodísticos apegados a la verdad. Solo así estará en capacidad de informar y orientar bien al público. Realmente, el ejercicio del periodismo con ética es un gran compromiso social. Enhorabuena.