Por Fernando Medina |

Lógicamente esto traería fuertes consecuencias por desconocimiento de la FIFA ¿pero de verdad es necesario?

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, lució irritado por el resultado de la Selecta contra México por Eliminatorias Mundialistas.

Bukele es siempre participativo en su cuenta de Twitter cuando la Azul y Blanco juega, este miércoles no dudó en dar algo más que su opinión.

O sea, Bukele planteó una intervención gubernamental en la Federación Salvadoreña de Fútbol para “recomponer” el juego de la Selecta y así buscar mejores resultados en el futuro.

Cabe recordar que FIFA sanciona drásticamente prácticas como esta con el desconocimiento de todas las selecciones nacionales y equipos de fútbol. En consecuencia ninguna selección podría participar en ningún certamen oficial fuera del país.

Tampoco los clubes podrían jugar Liga Concacaf o Liga de Campeones Concacaf.

El presidente de la nación tiene claro que eso ocurriría tras la intervención, lo advirtió también en el tweet, pero ¿funcionaría esto en realidad para dar el giro que la Selecta necesita?

Ya en el pasado FIFA ha suspendido a nuestro país (2010) y eso no cambió nada el panorama. La Selección Mayor siguió sin ir a los mundiales y estuvo comprobado que el “desconocimiento” no tuvo frutos ni a mediano ni largo plazo.

La Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) suspendió en dicho año a El Salvador por lo que llamó “intervención del Estado” en asuntos internos del deporte.

La sanción se impuso luego de que el Ministerio de Gobernación de El Salvador se negara a reconocer jurídicamente a la Comisión Normalizadora creada por la FIFA como un organismo rector de la Federación Salvadoreña de Fútbol (Fesfut).

Dicha comisión tenía como objetivo ordenar los problemas internos de la federación en aquel momento.

La investigación de 2015 que realizó el Departamento de Justicia de EE.UU. sobre dirigentes de la FIFA y de varias federaciones del mundo también tuvo consecuencias en el vecino país.

El “FIFAgate” llevó a la detención y procesamiento judicial del entonces presidente de la Fedefut, Brayan Jiménez, y del secretario general, Héctor Trujillo, acusados de corrupción.

FIFA ordenó entonces que una Comisión de Regularización, integrada por guatemaltecos que el organismo nombró, para que tomara el control de la Fedefut y reestructurara la directiva así como también crear los nuevos estatutos de la federación.

El 28 de octubre de 2016, la FIFA determinó suspender a la Fedefut, con ello a sus selecciones y clubes de competencias internacionales.

La Federación Guatemalteca de Fútbol pasó suspendida por dos años. Su selección y clubes no pudieron disputar ningún torneo oficial fuera del país. En 2018 FIFA levantó la sanción.

Al día de hoy Guatemala sigue sin figurar en el plano internacional, ni sus clubes y menos su selección enderezaron el rumbo. No les sirvió de nada.