Nicaragua Actual –

NICARAGUA – Los presos políticos que se encuentran en el Chipote, un poco más de 30, llevan de 100 a 200 días detenidos y esta semana les fue autorizado recibir su segunda visita.

Los familiares constataron que se encuentran vivos, pero en complejas condiciones; la alimentación es un problema mayor, algunos hasta con desnutrición y deshidratación; persiste el encierro total, unos con luces encendidas las 24 horas, otros en completa oscuridad y sin exposición a luz solar.

“Particularmente preocupante son casos de José Pallais, quien ha perdido 50 libras y José Adán Aguerri, que tiene 30 libras menos, continúan pálidos”, denunciaron los familiares de los reos de conciencia en conferencia de prensa.
La situación de Tamara Dávila, (miembro de la Unab), es preocupante. Sus familiares refirieron que sigue aislada y ha perdido la noción del tiempo. La rea política no es capaz de identificar el día de la noche.

Los familiares señalaron que, para varios de los detenidos, se les ha solicitado fármacos para tratar la ansiedad desarrollada tras las rejas y que la “mayoría sigue sufriendo de un frío lacerante durante las noches”.

“Reafirmamos nuestra profunda preocupación por las condiciones en las que los mantienen y que están provocando daños irreversibles, tanto físicos como psicológicos”, expresaron al leer un comunicado.
Denunciaron, con mucha molestia, los tratos humillantes a los que ellos, como familiares, son sometidos cuando se les permite visitarlos en un ambiente de abrumadora supervisión policial y, por ende, nula privacidad. En su denuncia aseguran que son obligados a posar para ser fotografiados y proyectar una amable y complaciente atención.

“Nos metieron a una sala donde nos revisaron toda, nos pusieron a un perro asqueroso, hediondo, a que me oliera hasta mis partes íntimas, eso yo considero que es una gran humillación”, denunció un familiar.
Presos políticos de La Modelo
Los manifestantes que permanecen encarcelados en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro, La Modelo, unos con más de 1,000 días encerrados, otros con 7 años en prisión, reportan de igual manera malos tratos, saña y condiciones insalubres e inhumanas; sus familiares denuncian la violación a sus derechos humanos, incluida su libertad, siendo el tiempo alargado de detención uno de los reclamos que subrayaron en la conferencia de prensa.

“Denunciamos las amenazas de custodios hacia nuestros familiares, con mandarlos a las celdas de castigo o máxima seguridad, si por alguna razón dan su opinión o demandan sus derechos, tal es el caso Jorge Junior Marenco, quien fue llevado a la 300”, detallaron.
En la Modelo, más de 28 reos de conciencia, permanecen en máxima seguridad, mayor represión en sus contra; los familiares mostraron su preocupación por el aumento de casos positivos de COVID-19 en las cárceles y piden el cambio de régimen a detención domiciliaria para Eliseo de Jesús Castro, quien permanece un hospital capitalino, tras sufrir un derrame cerebral; él fue apresado desde el año 2019.