Al menos 52 muertos en Gaza tras nuevos bombardeos israelíes
GAZA.- Al menos 52 personas murieron el lunes en la Franja de Gaza como resultado de ataques aéreos israelíes, informaron autoridades sanitarias locales. Entre las víctimas se encuentran 36 personas que se refugiaban en una escuela, utilizada como albergue para desplazados, la cual fue atacada mientras dormían. El bombardeo provocó incendios que consumieron sus pertenencias. El Ejército israelí afirmó que el objetivo eran milicianos que operaban desde el interior del edificio.
La ofensiva israelí se reactivó en marzo, luego de que fracasaran los esfuerzos por mantener un alto el fuego con Hamás. Israel ha reiterado su compromiso de continuar los ataques hasta lograr la destrucción o el desarme del grupo islamista y la liberación de los 58 rehenes restantes, de los cuales solo una parte se presume con vida. Los secuestros ocurrieron durante el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que marcó el inicio del actual conflicto.
Tras más de dos meses de bloqueo total, la semana pasada Israel permitió el ingreso limitado de ayuda humanitaria a Gaza. Sin embargo, organizaciones internacionales advierten que la asistencia es insuficiente frente a la magnitud de la crisis, con una población al borde de la hambruna.
A pesar de las críticas, este lunes comenzará a operar un nuevo sistema de distribución de ayuda respaldado por Estados Unidos e Israel. La iniciativa ha sido rechazada por agencias de la ONU y varias ONG, especialmente tras la renuncia del funcionario estadounidense encargado del programa, quien alegó que no podía garantizar su independencia operativa.
Este nuevo ataque, especialmente el bombardeo a un refugio civil, intensifica las críticas internacionales hacia Israel por el uso desproporcionado de la fuerza en zonas densamente pobladas. La justificación de atacar objetivos militantes en edificios civiles genera preocupación sobre el cumplimiento del derecho internacional humanitario. Al mismo tiempo, la grave situación humanitaria en Gaza se agrava por el bloqueo prolongado y la limitada entrada de ayuda. La falta de consenso sobre el sistema de distribución impulsado por EE. UU. e Israel, y la renuncia de su coordinador, subrayan la desconfianza en los mecanismos actuales y refuerzan el llamado a una solución negociada que garantice la protección de la población civil.

