Carlos Márquez /
EDITORIAL /
La geopolítica contemporánea vive días de tensión inusitada, marcada no solo por la crudeza de los conflictos en Medio Oriente, sino...
La crisis climática ha dejado de ser una amenaza lejana para convertirse en una protagonista forzada de la Copa del Mundo 2026. Con esta premisa, la ONU insta a que los estadios sirvan como centros de concienciación, transformando los tiempos muertos por hidratación en momentos de denuncia activa. El objetivo es claro: obligar a los espectadores a mirar más allá del balón y reconocer, en la fatiga de los jugadores y las temperaturas extremas, la urgencia de una transición energética global antes de que sea demasiado tarde.