Milei llevó su motosierra verbal a Madrid y Sánchez convirtió la provocación en argumento electoral. Entre insultos, respuestas y aliados incómodos, la disputa desbordó la diplomacia y entró de lleno en campaña.
Netanyahu pierde la primera oportunidad de formar gobierno, pero conserva cartas para seguir en el poder. Eisenkot deberá convertir apoyos parlamentarios en una coalición viable, mientras los partidos árabes tienen una llave que muchos necesitan y pocos quieren reconocer.