La sangrienta incursión armada que dejó al menos 47 muertos en la comuna montañosa de Kenscoff ha encendido las alarmas internacionales, confirmando la imparable expansión territorial de las pandillas más allá del centro de Puerto Príncipe. El sangriento episodio evidencia la fragilidad de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad y coloca bajo extrema presión al Consejo de Seguridad de la ONU, que se reúne de emergencia para evaluar el colapso humanitario y la viabilidad del calendario electoral en el país.
La sangrienta incursión armada que dejó al menos 47 muertos en la comuna montañosa de Kenscoff ha encendido las alarmas internacionales, confirmando la imparable expansión territorial de las pandillas más allá del centro de Puerto Príncipe. El sangriento episodio evidencia la fragilidad de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad y coloca bajo extrema presión al Consejo de Seguridad de la ONU, que se reúne de emergencia para evaluar el colapso humanitario y la viabilidad del calendario electoral en el país.