Al menos 50 personas murieron y decenas resultaron heridas tras un brutal ataque perpetrado por bandas armadas en la comuna de Kenscoff, al este de Puerto Príncipe. La masacre, que incluyó la quema de más de 100 viviendas, llevó al Gobierno haitiano a declarar la máxima alerta de sus fuerzas de seguridad, mientras la República Dominicana reforzó la vigilancia en la frontera e intensificó los controles de seguridad para evitar la infiltración de grupos criminales en su territorio.
Al menos 50 personas murieron y decenas resultaron heridas tras un brutal ataque perpetrado por bandas armadas en la comuna de Kenscoff, al este de Puerto Príncipe. La masacre, que incluyó la quema de más de 100 viviendas, llevó al Gobierno haitiano a declarar la máxima alerta de sus fuerzas de seguridad, mientras la República Dominicana reforzó la vigilancia en la frontera e intensificó los controles de seguridad para evitar la infiltración de grupos criminales en su territorio.