Por: Pauluna Suárez Roser*
Esta exposición es una pequeña mirada sobre la historia de Portugal, misma que incluye a un sinnúmero de figuras femeninas, que, desde los más variados escenarios de la construcción social, han tenido un protagonismo destacado por su accionar relevante de cambio y ruptura.
El Renacimiento es uno de los momentos en que con más fuerza la literatura portuguesa brilla con luz propia. Rica en autores y géneros, produce obras de imborrable memoria, surcadas de situaciones y personajes capaces de trazar las líneas esenciales del complejo mosaico en el que se articulaba una sociedad marcada por el cambio y el desconcierto. Teatro, poesía, épica o novela se hacen eco de una variada galería de caracteres femeninos que permiten intuir modificaciones significativas en las condiciones de vida de la mujer. La literatura la presenta como portadora de su voluntad, con la capacidad de decisión suficiente para orientar, y hasta determinar, su destino, con sentimientos privados y voz propia para manifestarlos, o con la astucia y comicidad necesarias para poner en práctica estratagemas cargadas de ingenio e ironía.
Todas las clases sociales tienen cabida en estas páginas: princesas, damas, burguesas, mancebas, alcahuetas… incluso ninfas y diosas, cuyas naturalezas diferentes contribuirán a mostrar distintos puntos de vista acerca de una realidad tan inestable como inquietante.
Entre ellas están:
Luísa Sigeia: intelectual y poetisa de origen español cuyo trabajo principal se desarrolló en Portugal al servicio de la infanta D. María. Dominaba lenguas clásicas y modernas (latín, griego, hebreo, árabe, siriaco, portugués) escribió obras notables.
Joana Vaz: Erudita portuguesa del siglo XVI, reconocida en los círculos áulicos del rey D. João III por su dominio de la cultura latina y la retórica renacentista, integrada en el grupo de mujeres letradas de la corte.
Infanta D. Maria de Portugal: Hija del rey D. João III y la reina Catarina de Austria, fue una activa mecenas y promotora del humanismo que fomentó un entorno cultural donde las mujeres ejercían un papel intelectual preeminente, manteniendo correspondencia erudita y patrocinando a autoras como la propia Sigeia.
Brites de Almeida: Llamada también Padeira de Aljubarrota, Panadera de Aljubarrota, fue una figura legendaria, considerada una heroína en la batalla de Aljubarrota contra las fuerzas castellanas. Se la describe como una heroína de carácter indomable y símbolo de la resistencia patriótica portuguesa frente a los invasores.
Luego vendrán relevantes personajes como:
Nathalia Correia, con su desbordante intelectualidad, versátil poeta, dramaturgo y ensayista que destacó por su fuerte voz cívica, vanguardista y de resistencia cultural. Su pluma luchó contra la censura y defendió la libertad con un tono irónico y audaz.
María Rosa Álvarez Seilers: una de las mayores poetisas de Portugal, célebre por su lírica intensa, apasionada y de profunda hondura psicológica sobre el amor y la angustia.
Estas escritoras son atemporalmente relevantes porque rompieron moldes y dieron voz propia al universo femenino lusitano.
Dentro de la literatura Narrativa Contemporánea, sobresalen personajes femeninos como:
Lídia Jorge: Novelista clave de la pos-revolución. Sus libros exploran la memoria histórica, el fin del colonialismo y la transformación de la sociedad portuguesa.
Maria Judite de Carvalho: Maestra del cuento y la novela corta. Su estilo se centra en la soledad humana, el desencanto que destaca por su narración enfocada en esa soledad femenina, explorando con mirada crítica la falta de realización personal de las mujeres dentro de la sociedad urbana.
Dulce Maria Cardoso: una de las voces actuales más premiadas. Su prosa aborda con crudeza el trauma, la memoria familiar y el impacto de los regresos coloniales.
Desde cantantes hasta actrices, sin olvidar a deportistas y otras figuras, cada una de estas mujeres ha marcado la historia de su país, por ello, merecen ser recordadas.
Carolina Beatriz Ângelo fue una de las primeras mujeres portuguesas de su época en muchos aspectos. La primera médica en operar en el Hospital São José de Lisboa, la primera mujer en ser considerada «jefa de familia» y, sobre todo, ¡la primera mujer en votar en 1911!
María Helena Vieira da Silva fue pintora, ilustradora y escultora. Influyó mucho en el arte portugués con su propia corriente artística, pero se mantuvo fiel a sí misma, sin seguir otras corrientes con las que convivía.
Beatriz Costa, actriz e icono de la cultura popular, saltó a la fama con la película «A Canção de Lisboa». Protagonizó otras películas de culto portuguesas, como «Aldeia da Roupa Branca», que fue su última película. Viajó por el mundo conociendo a personalidades importantes como Salvador Dalí, Greta Garbo y Edith Piaf. Después de sus viajes, se dedicó también a escribir sobre su fabulosa vida, mientras vivía en el Hotel Tivoli, en Lisboa.
Eunice Muñoz, Procedente de una familia de actores, fue una de las mejores actrices portuguesas de todos los tiempos. Actuó en teatro, cine y televisión; su biografía es extensa y llena de talento. Era una personalidad muy querida en el país, respetada y elogiada por todos.
Sophia de Mello Breyner: Escritora y poetisa, fue la primera mujer en recibir el Premio Camões, que es para la literatura portuguesa lo que el Premio Nobel a nivel mundial. Concibió a la poesía como verdad de ética y resistencia, creía que la poesía debía defender la justicia y la responsabilidad moral. Su obra está profundamente arraigada en los valores clásicos, la naturaleza y la dignidad humana, y también marcada por su oposición al autoritarismo durante la dictadura portuguesa. Sus poemas se estudian por su extraordinaria belleza, pero su dimensión ética es igualmente poderosa. El legado de Sophia reside en su capacidad para unir la perfección estética con la conciencia cívica, convirtiendo la poesía en una forma de resistencia silenciosa.
Elvira Fortunato, es una de las científicas más influyentes de Portugal y del panorama internacional. Su trabajo pionero en la electrónica basada en papel desafió las ideas tradicionales sobre la tecnología, demostrando que la innovación puede ser sostenible y también respetuosa con el medio ambiente. Más allá de sus logros científicos, ha sido una incansable defensora de la educación, la financiación destinada para la investigación y la inclusión de las mujeres en los ámbitos científicos. Como figura pública, conecta de forma constante la ciencia con la sociedad. Su trayectoria demuestra que el liderazgo científico puede y debe servir al bien común.
Florbela Espanca: La emoción como rebelión. Escribió desde la intensidad emocional que resultaba revolucionaria para su tiempo. Su poesía exploró el amor, el deseo, la soledad y la angustia existencial a través de una voz claramente femenina, algo poco aceptado en el Portugal de principios del siglo XX. A menudo criticada en vida por ser “excesiva” o “impropia”, Florbela desafió las normas sociales simplemente escribiendo con honestidad. Hoy es reconocida como una de las poetas más importantes de Portugal. “La vida es breve, el alma es vasta.” Decía. Su obra sigue siendo una poderosa afirmación de la libertad emocional y de la identidad femenina.
Amália Rodriguez. Se la conoce como la Reina del Fado, que es un género musical tradicional urbano en Portugal, que expresa la saudade, nostalgia, melancolía y anhelo. En realidad, hizo mucho más que cantar fado: lo transformó, al introducir nuevos poetas, arreglos musicales y una profundidad emocional inédita, elevando un género tradicional a una forma de arte global, convirtiendo su canto en uno de los símbolos más fuertes de la identidad cultural portuguesa. A pesar de las controversias políticas de su vida, su impacto cultural es incuestionable. Hoy en día, puedes escucharla por las calles de Lisboa, sobre todo en Los Santos Populares.
Amália Rodriguez
Maria de Lourdes Pintasilgo se convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo de Primera Ministra de Portugal en 1979, durante un periodo frágil de consolidación democrática. Ingeniera de formación y humanista por convicción, entendía la política como una responsabilidad moral. Defendió la justicia social, los derechos de las mujeres y una gobernanza ética, a menudo adelantándose a su tiempo. Su estilo de liderazgo rechazaba el poder como estatus y lo concebía como servicio. “La política es un servicio, no un privilegio.” Decía. Su legado sigue inspirando debates sobre un liderazgo responsable e inclusivo.
Maria Teresa Horta, su escritura nunca fue neutral. Fue una figura central del feminismo portugués, se enfrentó directamente a la censura, la misoginia y el autoritarismo. Su obra cuestionó las representaciones tradicionales de las mujeres, defendiendo la autonomía, el deseo y la voz propia. Para ella, escribir era tanto creación artística como acción política. Contribuyó a redefinir la libertad de expresión en Portugal y continúa influyendo en la literatura actual. “Escribir es un acto de coraje.” Decía.
Rosa Mota, La disciplina que hizo historia, es una de las atletas más celebradas de Portugal, conocida por su medalla de oro olímpica y sus títulos mundiales en maratón. Su éxito se construyó sobre la disciplina y años de esfuerzo constante. En una época en la que las carreras de larga distancia femeninas aún buscaban reconocimiento, demostró que la resistencia y la excelencia no tienen género. “Rendirse nunca formó parte de mi camino.” Decía. Su carrera sigue siendo un símbolo de perseverancia y determinación silenciosa.

Estas mujeres no esperaron permiso para hacer historia. Actuaron, escribieron, descubrieron, lideraron y resistieron, a menudo en espacios donde no se esperaba que las mujeres estuvieran, porque su presencia ha sido, como en el mundo entero y desde siempre, relegada a otros menesteres que no implican pensamiento ni decisiones, sino simplemente tareas de repetición y docilidad.
En estas líneas, traté de recordar caminos que las mujeres portuguesas abrieron, incluso cuando el mundo no estaba preparado para hacerles espacio, transformando la historia a través del coraje, la creatividad, el conocimiento y la perseverancia, luchando por reflejar que el progreso no es casualidad.
*Pauluna Suárez Rosedo ha ocupado cargos directivos en la Asociación de Escritoras Contemporáneas del Ecuador y coordinado la Cátedra de Montalvo en 2004. Es parte del grupo «Vuelo de mujer» y ha sido reconocida como Huésped Ilustre en varios países. También es Socia de la Unión de Escritores y Artistas de Tarija, Bolivia, y Embajadora de la Cultura. Sus obras incluyen libros de poesía, cuentos e historiografía, y ha sido publicada en diversas antologías y participado en ferias culturales internacionales.


