La mitad de los estadounidenses están preocupados por la inflación. Para uno de cada tres, la migración es el gran problema a combatir. Mientras tanto, el fentanilo deja más de 100.000 muertos cada año y la violencia armada es considerada una crisis de salud pública. Esto en un país donde el aborto ha dejado de estar blindado y el 10% de la población aceptaría usar la violencia para evitar que Donald Trump llegue al poder. La vivienda, la salud y la educación tampoco viven su mejor momento.
Estos son los desafíos sociales de Estados Unidos más allá de quien gane la elección
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