Por: Miriam Bello*
Escribir acerca del teatro y la danza es gratificante para quien ha dedicado su vida a esta área artística, no solo como bailarina, actriz y maestra, sino también como persona que disfruta de este arte para deleitarse como espectadora, de todos los géneros artísticos que se pueda imaginar.
Desde la infancia hemos dedicado la vida a conocer, estudiar, practicar y degustar de los buenos momentos del arte. El norte de nuestra carrera ha sido bailar en respuesta al ocio y hasta en los complicados montajes de danza para un publico deseoso de satisfacer curiosidades artísticas, que a veces es difícil separar de la realidad. No recordamos en que momento inicia este camino, pero algo seguro, es que nunca hemos sido apartado de él.
Conocer las artes desde sus orígenes nos permitió entenderla como parte de la herencia del ser humano, que nace con un personaje que llevara consigo para toda la vida y baila desde la cuna, hay quienes dudan esto, porque a temprana edad lo distancian de la danza, sin embargo, siempre está y estará presente dentro de ellos. Son manifestaciones artísticas que forman parte naturalmente de los momentos de placer que el ser humano disfruta.
Muchos entienden que solo se baila al compás de la música, pero esto no es así, uno de los sentimientos mas sublimes de la danza en el ser humano, es cuando escucha el sonido de su voz interior, dejándose llevar por el libre movimiento del cuerpo, que entrega lo mejor de sí cuando improvisa en el espacio. Los movimientos logrados al ritmo del sonido o en el pleno e inquietante silencio, proporcionan sentimientos al que baila, que exhibe belleza, armonía y gozo, así como al espectador que disfruta de esta danza que se manifiesta con cadencia, en medio de una profunda tristeza o una gran alegría.
Junto a la danza que interpreta el sonido o el silencio, aparece lo gestual para la simbiosis perfecta de la que se adueña el artista, que complementa con la visual de un entorno casual o elaborado a través de unas imágenes pictóricas que describen el ambiente. Ese artista casi completo…debe tener vivencias fundamentales, conocer su entorno y su historia al momento de producir su creación literaria, musical, coreográfica, para ser llevada al teatro.
Este preámbulo de situar la danza y el teatro en este ensayo desde sus inicios es necesario, ya que justifica el hecho de que el artista es integral y puede dedicarse a muchas facetas del arte, sin permitirse ser etiquetado en una SOLA linea de expresión.
Del baúl de mis recuerdos…
PAJARITOS DE COLORES, poema
Pajaritos de colores
sinfonía sin igual.
Tocan, tocan los tambores,
porque te vas a casar.
Tu estas loca de alegria
viene el cura, el sacristan
familiares, tios, abuelos,
y tu solo ves colores que brillan en el altar.
Yo salia ese domingo
con mi traje de montar,
te vi pasar de la mano
con quien te vas a casar.
Es apuesto, bien lucido,
macho de hombre es en verdad.
Pero cuidate muchacha
que te lo pueden quitar,
la vecina, si, la rubia
la del corte sin igual,
he observado que lo mira
lo mira sin descansar,
y la que vive aquí enfrente
ya suspira sin parar.
si no te pones bien viva
tu podrías fracasar,
pues es lo que que hoy se establece
varón ajeno tomar.
Pajaritos de colores, sinfonía sin igual.
Tocan, tocan, los tambores porque te vas a casar.
*Miriam Bello, destacada bailarina, coreógrafo, maestra de danza y de cultura en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Fundadora y directora de Articentro, una escuela de danza donde ha formado a varias generaciones de bailarines. Bello también fue primera bailarina del Ballet Clásico Nacional (hoy Ballet Nacional Dominicano) y directora de la Escuela Nacional de Danza.
Ensayo presentado en el evento del PEN Internacional que fusiona el drama con la literatura, celebrado en el Club de Profesores de la UASD, el sábado 24 de mayo de 2025 a las 6:00 p. m.


