–EE. UU. revoca visas a estudiantes chinos: la política se impone al intercambio académico en plena era global-
Por Luis Rodríguez Salcedo
Ah, la ironía de la globalización: los estudiantes chinos, alguna vez cortejados por las universidades estadounidenses como fuentes de ingresos y diversidad, ahora se encuentran en el ojo del huracán político. La administración de Donald Trump ha decidido revocar más de 1.000 visas de estudiantes internacionales, muchos de ellos chinos, bajo el pretexto de preocupaciones de seguridad nacional y supuestas conexiones con el Partido Comunista Chino.
Este giro abrupto no solo deja a los estudiantes en un limbo académico y legal, sino que también plantea preguntas sobre la coherencia de las políticas educativas y migratorias de EE. UU. Las universidades, que durante años han dependido de los estudiantes internacionales para financiar sus programas, ahora enfrentan pérdidas económicas significativas y una reputación en declive como destinos educativos inclusivos
Mientras tanto, otros países como Australia, Reino Unido, Canadá y España están aprovechando la oportunidad para atraer a estos estudiantes desplazados, ofreciendo alternativas más acogedoras y estables . Es una situación que resalta la fragilidad de las alianzas académicas internacionales cuando se subordinan a agendas políticas volátiles.
En resumen, la decisión de revocar visas a estudiantes chinos parece menos una medida de seguridad y más una jugada política que sacrifica el intercambio académico y cultural en el altar del nacionalismo. Una lección para recordar: en la era de la información, cerrar puertas puede significar perder más que ganar.
rodriguezsluism9@gmail.com

