-Putin recibe al emisario de Trump en Moscú a dos días del ultimátum-
Moscú, 6 de agosto de 2025 – El presidente ruso, Vladímir Putin, sostuvo este miércoles conversaciones en el Kremlin con Steve Witkoff, enviado especial de Donald Trump, en una visita de último minuto apenas 48 horas antes de que expire el plazo impuesto por la Casa Blanca para que Rusia alcance un acuerdo de paz con Ucrania o enfrente “severos aranceles” y otras sanciones, incluidas multas a quienes compren su petróleo.
Según imágenes difundidas por la agencia TASS, Witkoff fue recibido a su llegada por Kirill Dmitriev, enviado de Putin para inversión y cooperación económica; ambos fueron vistos caminando y conversando en el parque Zaryadye, a un paso del Kremlin, sin que el Kremlin ofreciera detalles sobre el contenido de los diálogos.
Witkoff, un magnate inmobiliario sin experiencia previa en diplomacia, ha participado en varias rondas de contacto con Rusia desde enero, pero sus gestiones no han registrado avances claros en el cese de hostilidades que estallaron con la invasión rusa de febrero de 2022. La urgencia del viaje radica en la amenaza de Trump de imponer aranceles “draconianos” a compradores de crudo ruso como China e India si no se concreta una tregua antes del viernes 8 de agosto.
Analistas occidentales y funcionarios ucranianos interpretan la visita como un intento de “ganar tiempo” para Rusia mientras intensifica su ofensiva, que aunque avanza más deprisa que en primavera, solo ha logrado avances limitados y muy costosos, sin tomar ninguna ciudad estratégica de envergadura. “Putin confía en sus tropas y en sus posiciones; no existe hoy un indicio de que vaya a ceder ante un ultimátum foráneo”, señaló el politólogo Gerhard Mangott, con base en la impresión de fuentes cercanas al Kremlin.
En Washington, Trump advirtió que “veremos qué pasa” con los aranceles a las naciones que continúen importando crudo ruso, en declaraciones a la prensa antes de partir a su siguiente reunión con asesores de seguridad nacional. Mientras tanto, en Kiev, se sostiene que las defensas ucranianas resisten y no corren “riesgo de colapsar”, aunque la situación en el frente sigue siendo extremadamente tensa.

