¡Maxy Montilla se convierte en el «soplón estrella» de la Pepca: Testificará contra la pandilla de las EDE, mientras Danilo Medina juega al «yo no fui» en la radio!
¡Ay, ay, ay, República Dominicana! En este circo de la corrupción donde los cuñados parecen ser los reyes del mambo eléctrico, Maxy Gerardo Montilla Sierra –sí, ese mismo, el ex cuñado del expresidente Danilo Medina– ha decidido cambiar de bando. Según el acuerdo fresquecito con el Ministerio Público, homologado por un juez de instrucción (y cuya resolución sale a finales de mes), Maxy no solo devolverá más de RD$3,000 millones al Estado –una bicoca que incluye indemnizaciones a las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE) y hasta a la DGII–, sino que además se compromete a «testificar» contra los demás pillos involucrados en esta estafa millonaria que huele a cables quemados. ¿Estafa? ¡Hablamos de un supuesto fraude de unos RD$50,000 millones a las EDE, nada menos! Y claro, el pacto establece que su «delación» fue el «punto de partida» de la negociación, con un toque de arrepentimiento que suena a guión de telenovela: «¡Ay, perdón, quiero cooperar para someter a los demás responsables!»
Pero esperen, que la trama se pone jugosa. La Pepca describe este enredo como parte del mismo «entramado» de la Operación Antipulpo, esa joyita donde ya cayeron condenados Juan Alexis Medina Sánchez (hermanito de Danilo, ¡qué casualidad familiar!), Julián Esteban Suriel Suazo y Wacal Bernabé Pineda, entre otros «malhechores» con empresas fantasma que chupaban del erario como vampiros eléctricos. Maxy, con sus compañías como vehículos para contratos fraudulentos, acepta su «responsabilidad penal» y hasta disolverá sus empresitas. ¿No es tierno? Un cuñado que pasa de millonario a colaborador estrella, revelando cómo operaban las maniobras que dejaron a las EDE con un hueco más grande que el de la ozonosfera. Suspicioso, ¿verdad? ¿Cuánto sabe realmente este señor de los «importantes ex funcionarios peledeístas» que menciona el acuerdo? Porque si canta todo, el PLD podría necesitar un nuevo himno: «La delación es mi pasión».
Y ahora, el plato fuerte: ¿Qué dijo el mismísimo Danilo Medina ayer, 4 de septiembre, en ese programa radial que suena a terapia pública? Pues el expresidente, en una llamada al «Sol de la Mañana» que estos programas radiales son como el café: calientes y llenos de chismes), se lavó las manos con más elegancia que Poncio Pilato en un spa. Reveló que Maxy lo llamó tras el acuerdo, y Danilo, con su mejor cara de póker presidencial, le soltó: «Bueno, tú habrás cedido tus bienes, pero tú también has cedido tu dignidad. No estás detrás de las rejas de una prisión, pero sí de las rejas de la sociedad». ¡Zas! ¿Relación familiar? «Cordial, pero distante», dice Danilo. «No tenía trabajo juntos, no éramos cercanos». Y para rematar, defiende su gobierno (2012-2020) como un santo: «Yo no fui al gobierno a hacer negocios, yo fui a servir». Ajá, claro, y los cuñados y hermanos se enriquecían solos, ¿no? Critica el acuerdo implícitamente, como si oliera a trampa judicial, pero ¿por qué sale ahora a desligarse? ¿Miedo a que Maxy suelte prenda sobre el «entramado» familiar? Picardía pura: En esta familia Medina, parece que los lazos se cortan más rápido que un cable defectuoso cuando huele a cárcel.
En fin, queridos lectores, este «criterio de oportunidad» huele a salvavidas para Maxy –evita la cárcel a cambio de cantar como un ruiseñor–, pero ¿y los demás? ¿Caerán los «importantes ex funcionarios» como dominós? Y Danilo, con su distancia «cordial», ¿estará durmiendo tranquilo o preparando el próximo monólogo radial? Suspicioso, muy suspicioso… ¡Mantengan los ojos abiertos, que este show eléctrico apenas empieza a chispear!
-Luis Rodriguez Salcedo, para TeclaLibre-
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