Hezbollah en Venezuela: ¿Un Joropo Terrorista o Pura Ficción Yanqui?
¡Ay, caramba! En el mundo de la geopolítica, donde los villanos cambian de disfraz más rápido que un político de promesas, nos topamos con esta joyita: Marshall Billingslea, ex subsecretario del Tesoro estadounidense para la Financiación del Terrorismo, soltando la bomba en una audiencia del Senado sobre Narcóticos Internacionales. Según él, Hezbollah no solo ha plantado bandera en Venezuela, sino que ha recibido un abrazo fraterno del régimen de Nicolás Maduro. Documentos en mano, Billingslea asegura que desde 2001, bajo el ala de Hugo Chávez, se han otorgado contratos a empresas fachada ligadas al grupo libanés. Un ejemplo picante: en mayo de 2001, un contrato a Saleh Trading LTDA para… ¡camisas! ¿Camisas? ¿Para qué, para disfrazar terroristas de vendedores ambulantes?voz.us
Y no para ahí la cosa. Con Maduro al timón desde 2013, la presencia de Hezbollah habría «ampliado drásticamente», dice Billingslea. Habla de un centro de entrenamiento paramilitar en la Isla de Margarita –ese paraíso turístico convertido en supuesta guarida de radicales–, pasaportes venezolanos entregados a operativos para trotar por el mundo, y una red que mezcla narcotráfico, lavado de dinero y hasta minería ilegal de coltán. Clanes como los Saleh, Rada y Nasr al-Din controlan rutas clandestinas desde Margarita hasta Maicao en Colombia, moviendo textiles, carbón y, quién sabe, quizás hasta cocaína disfrazada de «black cocaine». Y no olvidemos los lazos con el Cartel de los Soles, esa élite militar venezolana que, según acusaciones, baila al son del narco con Hezbollah como pareja invitada.
Pero, ¡alto ahí! No todo es un guión de Hollywood escrito por el Tío Sam. Maduro y su séquito responden con el clásico: «¡Mentiras imperialistas!». En septiembre de 2025, el dictador venezolano desestimó las acusaciones estadounidenses como «guerra psicológica» y hasta acusó a EE.UU. de ser el verdadero promotor del narcotráfico. ¿Evidencia en contra? Bueno, las búsquedas arrojan más afirmaciones que desmentidos sólidos. Fuentes como el Atlantic Council o RAND Corporation pintan a Venezuela como un hub de crimen transnacional, pero críticos como Caitlin Johnstone en X lo ven como propaganda para justificar intervenciones. ¿Será que Hezbollah está tan arraigado como dicen, o es solo un fantasma agitado para presionar a Maduro post-elecciones robadas?
Ampliemos el panorama con un toque de suspicacia: desde 2001, Chávez firmó acuerdos con Irán para fábricas de tractores y bancos, abriendo puertas a Hezbollah. Figuras como Tareck El Aissami, de origen sirio-libanés y ex vicepresidente, han sido señaladas por EE.UU. como enlaces clave, con redes de hasta 40 empresas fantasma lavando dinero para el grupo terrorista. En X, usuarios como Emmanuel Rincón alertan sobre campamentos en Margarita, mientras otros ven en esto un eco de viejas alianzas chavistas con FARC y ELN.
Mapa de redes Iran-Hezbollah en Venezuela, destacando puntos clave como Isla Margarita.
Con picardía, uno se pregunta: ¿Maduro es el gran facilitador del terror en América Latina, o solo un peón en el tablero antiyanqui? Las sanciones de EE.UU. contra facilitadores como Adnan Ayad en 2022, y operaciones navales cerca de Venezuela en 2025, sugieren que Washington no bromea. Pero en un continente donde el narco y la corrupción bailan salsa, ¿quién es el malo de la película? Hezbollah podría estar financiando operaciones globales desde Caracas, explotando minas ilegales y rutas de droga, mientras Maduro niega todo con un mapa en mano culpando a Colombia.
En resumen, querido lector de TeclaLibre Digital: las pruebas apuntan a una alianza tóxica que ha convertido a Venezuela en un paraíso para hybrid threats –mezcla de terrorismo, crimen y política sucia–. Pero con Maduro desafiante y EE.UU. en modo cruzada, la verdad podría estar en el medio, sazonada con intereses electorales (¿Trump oliendo oportunidad?). Mantengamos la suspicacia: ¿será que el próximo «boom» en Venezuela no es petróleo, sino un escándalo terrorista? ¡Estén atentos, que esto huele a pólvora y a mentiras bien contadas!
-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-
rodriguezsluism9@gmail.com https://teclalibremultimedios.com/category/portada

