El «Zar», el Fiduciario y la Sombra de la Casa Presidencial de Costa Rica: ¿Qué hacía Hostos Rizik negociando seguros en Centroamérica?
Por: Redacción TeclaLibre
La política regional a veces parece un guion de Netflix, pero con fondos públicos. Lo que empezó como una comparecencia de rutina en la Asamblea Legislativa de Costa Rica ha mutado en un escándalo transnacional que salpica directamente a la administración de Luis Abinader en Santo Domingo y a la de Rodrigo Chaves en San José.
El nombre clave: Hostos Rizik Lugo. El escenario: El Instituto Nacional de Seguros (INS). El acompañante: Un confeso corrupto ante la justicia de EE. UU.
El exgerente del INS, Luis Fernando Monge, soltó la bomba bajo juramento: Hostos Rizik no visitó el país como un turista más. Según el testimonio, Rizik entró a las oficinas del INS presentándose como «intermediario entre Casa Presidencial, el Reasegurador y el INS».
Lo grave no es solo la intermediación, sino el «paquete» que traía de la mano: Diego Sánchez Silva, alias el “Zar de los Reaseguros”. Para quienes no lo conocen, Sánchez Silva es el hombre que admitió en tribunales estadounidenses haber aceitado con sobornos la maquinaria estatal ecuatoriana.
¿Qué hacía un funcionario dominicano de alto nivel escoltando a un personaje de este calibre para intentar morder contratos de la CCSS y el ICE?
🇩🇴 De la «Transparencia» al Silencio en RD
En la República Dominicana, Hostos Rizik no es un desconocido. Es el actual director del Fideicomiso RD Vial y exrepresentante ante el BCIE. Su ascenso ha sido meteórico bajo la bandera del cambio y la transparencia.
Sin embargo, las 7 visitas de Rizik a Costa Rica —una de ellas sincronizada al minuto con el «Zar»— levantan sospechas legítimas:
¿Actuaba por cuenta propia o por encargo?
¿Es compatible su cargo en RD Vial con el cabildeo de seguros privados en Centroamérica?
¿Por qué Casa Presidencial en Costa Rica parece haberle abierto las puertas de par en par?
🇨🇷 El «Modus Operandi» de Zapote (la Casa Presidencial de Costa Rica)
En Costa Rica, el aroma es familiar. La mención de Erwen Masís y la cercanía de Rizik con el círculo íntimo del presidente Chaves sugiere una red de contactos tejida en los pasillos del BCIE, el banco que se ha convertido en el denominador común de los escándalos más sonados del actual gobierno (desde el caso «Cariñitos» hasta contratos de comunicación).
La presidenta del INS, Gabriela Chacón, dice «no recordar». Una amnesia selectiva que suele aparecer cuando los nombres en la agenda son demasiado pesados para explicarlos sin un abogado presente.
Para TeclaLibre, este no es un caso de «coincidencia migratoria». Estamos ante una diplomacia paralela de negocios. Mientras los discursos oficiales hablan de fortalecer las instituciones, por debajo de la mesa se estarían sentando personajes con prontuario criminal a discutir el futuro de las pólizas de la seguridad social costarricense.
La pregunta para el gobierno dominicano es clara: ¿Seguirá Hostos Rizik al frente de los peajes y la red vial nacional mientras su nombre encabeza las actas judiciales de corrupción en Costa Rica?
Por ahora, en Zapote y en el Palacio Nacional de RD, el silencio es el único lenguaje oficial. Pero los registros migratorios y los testimonios bajo juramento no olvidan.
–Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre–
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