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EL NUEVO VIRREINATO DEL PETRÓLEO

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El Nuevo Virreinato del Petróleo: Trump se quita la careta en Venezuela

Por: Redacción de TeclaLibre

Análisis Crítico

Lo que comenzó en la madrugada como una supuesta «cruzada de justicia» contra el narcoterrorismo, terminó al mediodía convertida en una confesión de parte: Estados Unidos no solo capturó a Nicolás Maduro, sino que ha decidido que Venezuela es ahora su nueva oficina de administración de activos.

Desde la comodidad de Mar-a-Lago, Donald Trump soltó las perlas que dejan a la oposición venezolana y a la comunidad internacional con un nudo en la garganta. Aquí no hay «liberación» que valga si no viene con un contrato de concesión petrolera bajo el brazo.

La narrativa del «narcoterrorismo» duró lo que tardó en salir el sol. Si bien los cargos en Nueva York son el pretexto legal para mantener a Maduro y Cilia Flores en el buque USS Iwo Jima, el verdadero interés de Trump quedó claro cuando empezó a hablar de crudo.

Resulta que la «estabilidad» de Venezuela ahora depende de que las petroleras estadounidenses entren a saco a «reparar» una infraestructura que el propio embargo de Washington ayudó a asfixiar. Trump lo llamó «reembolso». Otros lo llamarían, con más honestidad, un botín de guerra.

Lo más ponzoñoso, sin duda, fue el desprecio quirúrgico hacia las figuras que durante años pusieron el pecho en las calles de Caracas.

¿Edmundo González? Ni mención para el presidente electo que el mundo reconoció tras la elección el 28 de julio.

¿María Corina Machado? Para Trump, la líder que movilizó a millones «no tiene ni el apoyo ni el respeto» necesario para dirigir el país.

Parece que, en el manual de estilo de la Casa Blanca, la valentía de Machado no computa frente a la «eficiencia» de un equipo de seguridad de Washington que planea gobernar por tiempo indefinido. La «transición segura» que promete Trump suena sospechosamente a una ocupación administrativa donde los venezolanos son, otra vez, espectadores de su propio destino.

En un giro digno de una novela de espías barata, Trump reveló que ya está en conversaciones con Delcy Rodríguez. Sí, la misma que hasta ayer era el brazo derecho del «dictador». El mandatario habló de un «factor de conversión»: parece que si te arrodillas ante el Tío Sam lo suficientemente rápido, dejas de ser «narcoterrorista» para convertirte en «colaborador necesario».

Washington ha dejado claro que no permitirá que «nadie más» tome el control. Ni la oposición democrática, ni los venezolanos en el exilio, ni mucho menos el derecho internacional. Venezuela ha pasado de ser una «amenaza inusual y extraordinaria» a ser una sucursal energética administrada por un «equipo de seguridad» que no piensa soltar el mando hasta que las cuentas del petróleo cuadren a favor de Florida.

La libertad, al parecer, tiene un precio. Y en este caso, se paga por barril y se factura en Texas.

-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-

rodriguezsluism9@gmail.com     https://teclalibremultimedios.com/category/portada

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