Operación «Ojo de Halcón»: El mazo de Washington cae sobre Siria
Lo que vimos este sábado no fue un bombardeo rutinario. Fue la consolidación de la Operación Hawkeye Strike (Ojo de Halcón), una respuesta masiva y quirúrgica diseñada para enviar un mensaje directo: «Si tocas a uno, respondes ante todos».
Todo se remonta al pasado 13 de diciembre de 2025. Un ataque del Estado Islámico (ISIS) en Palmira terminó con la vida de dos soldados de la Guardia Nacional de EE. UU. y un intérprete civil. Para la Casa Blanca de Trump, esto no fue solo un incidente; fue una declaración de guerra que rompió la «paz» relativa en la zona.
Más de 70 objetivos han sido golpeados en las últimas semanas, con una nueva oleada masiva este sábado. Los ataques se concentraron en el desierto de Maadan (Raqqa), el desierto de al-Hammad (Deir ez-Zor) y áreas cercanas a Palmira.
El Pentágono desplegó cazas F-15E Strike Eagle, aviones de ataque A-10 Thunderbolt II y helicópteros AH-64 Apache. Aunque el conteo sigue, se reporta la eliminación de líderes de células responsables de operaciones con drones y logística terrorista.
Lo más impactante de esta nueva etapa no son solo las bombas, sino quién está ayudando a poner las coordenadas.
Siria, ahora bajo el mando del presidente interino Ahmad al-Sharaa (quien derrocó a Bashar al-Asad a finales de 2024), se ha unido oficialmente a la Coalición Global contra el ISIS.
Es fascinante (y polémico) ver a un líder que antes estuvo vinculado a grupos extremistas estrechando la mano de Trump en la Casa Blanca para combatir un enemigo común.
Por primera vez en años, fuerzas estadounidenses y tropas sirias están compartiendo inteligencia y realizando operaciones conjuntas para destruir depósitos de armas.
El Análisis de TeclaLibre
Estamos ante un cambio de doctrina. Mientras que administraciones anteriores buscaban el «contener», la actual parece obsesionada con el «eliminar y castigar». El uso del término «venganza» por parte de funcionarios como el Secretario de Guerra, Pete Hegseth, marca un tono mucho más agresivo y menos diplomático.
La Clave: EE. UU. no está tratando de reconstruir Siria, está tratando de asegurar que el ISIS no resurja como estado mientras apoya al nuevo gobierno de Damasco para mantener a raya la influencia de Irán y Rusia.
-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-
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