«Su físico se robusteció en la adolescencia. Tenía una hermosa cabeza: ancha frente, usó la barba crecida, como marco a un rostro lleno de animación y dulzura, iluminado por ojos verdes de expresión melancólica y contemplativa. De estatura regular, andar reposado y continente majestuoso, todo en su figura traslucía la superioridad espiritual, sugería la vocación apostólica»
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Fue un niño enfermizo, sus padres lo enviaron a estudiar el bachillerato a Bilbao, España, pasó por el Seminario Conciliar de S. Ildefonso de Mayagüez, luego volvió a España a estudiar Leyes, pero eso era para complacer a su papá, porque el creía que su vocación eran las armas, quería ser astillero.
«El debió ser un tipo de hombre muy atractivo para las mujeres, porque tenía una condición esencial para ganar su admiración: la armonía, la sobriedad, el dominio propio que comunica el íntimo conocimiento. Hombre sumamente dulce, amable, alegre, con una alegría bien medida, gran conversador…viajado, instruido y dotado del don especial de hacerse entender hasta cuando trataba temas complicados. Hostos debió ser un gran compañero de veladas Físicamente tenía también imponencia, y cierta gravedad, cierta especie de noble tristeza que se deshacía al oírle hablar con una voz viril y decidora de grandes bellezas. Era más bien bajo que alto».
(Bosch, Juan. Mujeres en la vida de Hostos, pág. 39.)
Hizo extraordinarios aportes a la educación y al sistema educativo dominicano. Los aportes de Hostos a la educación dominicana son inmensos, entre ellos sobresalen los siguientes:
1) En 1879, escribió el Proyecto de Ley de Enseñanza Pública, que fue el marco fundamental para la transformación de la enseñanza en el país;
2) en 1880, fundó la Escuela Normal de educación;
3) en 1880, fue nombrado catedrático de Derecho Constitucional y Derecho Internacional en el Instituto Profesional, hoy Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). En 1883, también asumió la Cátedra de Economía Política;
y 4) en 1888, fundó la Escuela Nocturna para la clase obrera de Santo Domingo.