Julio Iglesias y el «Manual de la Infamia»
Por la Redacción de TeclaLibre
Hay silencios que aturden y palabras que queman. Este viernes, Julio Iglesias ha decidido que su defensa no será solo jurídica, sino moral. El cantante, que ha hecho de la elegancia su bandera durante seis décadas, se enfrenta ahora a un guion que parece sacado de una pesadilla: acusaciones de «casita del terror», trata y abusos. Pero, ¿estamos ante una verdad tardía o ante un sofisticado intento de magnicidio civil?
En el mundo del periodismo de investigación, los tiempos nunca son casuales. Las denunciantes (bajo los alias de Laura y Rebeca) relatan hechos de 2021 en Punta Cana y Bahamas. La pregunta que flota en el aire de las redacciones es: ¿Cómo un hombre de 82 años, con movilidad reducida y bajo el foco constante de su familia, pudo orquestar una estructura de «servidumbre» sin que nadie lo notara hasta hoy?
Para los defensores del artista, los indicios de una infamia orquestada son claros:
Julio no es solo un cantante; es una de las fortunas más sólidas del mundo del espectáculo. Históricamente, las figuras de este calibre son objetivos de manual para redes que buscan acuerdos extrajudiciales de seis ceros.
El hecho de que el Gobierno español ya esté «estudiando» retirarle condecoraciones antes de que un juez lo llame a declarar, huele a juicio sumario. La presunción de inocencia parece haberse convertido en un estorbo para la narrativa del momento.
Si Julio Iglesias es víctima de una mentira, no está solo. El historial de estrellas que pasaron por este calvario es largo:
Kevin Spacey, fue borrado de la faz de la tierra por acusaciones que, años después, resultaron en «No Culpable» en todos los cargos. ¿Quién le devuelve su carrera?
Bob Dylan, en 2022, enfrentó una denuncia falsa de abuso a una menor en los años 60. Los abogados del demandante terminaron retirando el caso por falta de pruebas y manipulación de datos.
Johnny Depp, es el ejemplo perfecto de cómo una acusación puede ser usada como arma de destrucción masiva hasta que la verdad (y un buen equipo legal) pone las cosas en su sitio.
Mientras la prensa internacional como The Guardian o Le Monde observan con cautela, en España el entorno de Julio ha levantado un muro. Jaime Peñafiel, veterano de mil batallas, ha tildado las acusaciones de «mentiras absolutas». El círculo íntimo del artista asegura que Julio es un hombre de «viejos valores», donde el respeto a la mujer era la base de su mito, no su perdición.
| La Acusación | El Contrapunto de TeclaLibre |
| «Trata de personas» | Julio vive rodeado de seguridad y familia 24/7. Difícil ocultar un «gulag». |
| «Exigencia de fotos» | El artista siempre ha sido obsesivo con la estética, pero de ahí al delito hay un abismo. |
| «Justicia tardía» | La demora en denunciar hechos de 2021 genera dudas sobre la motivación real. |
Julio Iglesias ha dicho que «aún le quedan fuerzas». Y las va a necesitar. En TeclaLibre sabemos que la verdad suele ser menos espectacular que el titular de un tabloide. Si esto es un intento de deshonra, estamos ante la mayor injusticia de la cultura popular española. Si no, es el derrumbe de un Dios. Pero por ahora, el beneficio de la duda le pertenece al hombre que puso a cantar al mundo entero.
-Luis Rodríguez Salcedo para TeclaLibre-
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