El Mundial de fútbol está a la vuelta de la esquina. El próximo 11 de junio, cuando el balón ruede en el Estadio Azteca para la celebración del partido entre las selecciones de México y Sudáfrica, no solo se inaugurará un torneo; se abrirá, una vez más, ese paréntesis en el tiempo en el que el mundo parece latir al mismo ritmo.
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