Jean-Paul Sartre, nacido en París en 1905 y fallecido en 1980, fue uno de los pensadores más influyentes del siglo XX y el principal impulsor del existencialismo, una corriente filosófica que coloca en el centro de su análisis la libertad y la responsabilidad individual en un mundo sin esencia predeterminada. Su vida, marcada por experiencias personales y conflictos internos, se refleja en su obra y en su compromiso filosófico, que todavía hoy continúa siendo objeto de estudio y debate.
Desde sus primeros años, Sartre enfrentó diversas dificultades que moldearon su carácter y pensamiento. La muerte de su padre cuando él tenía apenas un año y la adopción de un estilo de vida independiente y crítico en su familia le permitieron desarrollar un sentido de autonomía y cuestionamiento. Su salud también fue un factor determinante: un resfriado grave le provocó glaucoma en el ojo derecho, degenerando en un estrabismo que afectó su visión y que simboliza, en cierto sentido, su percepción del mundo y de sí mismo. A pesar de estas limitaciones físicas, su inteligencia brilló desde niño; aunque no destacaba en los exámenes, su mente excepcional le permitió leer vorazmente y desarrollar un pensamiento profundo.
Durante su juventud, Sartre mostró una fuerte aversión a la burguesía, a la cual odiaba por sus valores y hábitos. En su paso por el Lycée Henri IV, donde ingresó a los quince años, su carácter se fortaleció a través de la lectura y el debate. La experiencia en ese entorno fue crucial para su formación, ya que fue allí donde su talento para la oratoria y el pensamiento crítico floreció, en un ambiente que él describía como un «invernadero» para su desarrollo intelectual y personal.
En su filosofía, Sartre defendió la idea de que la existencia precede a la esencia, es decir, que los seres humanos no nacen con un propósito predeterminado, sino que deben crear su propio sentido a través de sus acciones y decisiones. Este concepto se enmarca en su visión del existencialismo, una corriente que centra su atención en la libertad individual, la responsabilidad y la angustia que conlleva la elección autónoma.
Para Sartre, la libertad no era un regalo sino una carga, ya que implica una responsabilidad total sobre la propia vida y las consecuencias de las decisiones tomadas.
El humanismo, otra de sus influencias filosóficas, complementa su pensamiento defendiendo la dignidad de cada ser humano y promoviendo la maximización de la libertad y las oportunidades, siempre en consonancia con la responsabilidad social y la protección del medio ambiente. Sartre consideraba que la ética debía basarse en la libertad y en la aceptación de la responsabilidad que cada individuo tiene en la construcción de su destino y en la transformación del mundo.
A lo largo de su vida, Sartre no solo se dedicó a la filosofía, sino que también fue un activo participante en los movimientos políticos y sociales de su tiempo. A pesar de haber sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1964, decidió rechazarlo, en señal de su postura de independencia y rechazo a las instituciones que consideraba limitaban su libertad.
Jean-Paul Sartre fue mucho más que un filósofo: fue un pensador que desafió las convenciones sociales y filosóficas de su tiempo, promoviendo una visión del ser humano como un ser libre y responsable. Su legado continúa vivo en la filosofía, en la literatura y en la lucha por la libertad y la dignidad humanas, recordándonos que, en un mundo sin una esencia predeterminada, somos nosotros quienes debemos crear nuestro propio sentido y destino.
Obras de Jean-Paul Sartre:
- «El existencialismo es un humanismo» fue el resultado de una conferencia que ofreció en París, el 29 de octubre de 1945 con el objetivo de convencer que su pensamiento estaba fundamentado en el humanismo, fue atacado fuertemente por los franceses, se le acusaba de que sus libros desmoralizaban, intenta acercarse al marxismo. Declara que toda verdad y toda acción implican un medio y una subjetividad humana.

De los escritos de Sartre:
«El hombre esta condenado a ser libre. El primer efecto del existencialismo es que pone a cada hombre en posesión de si mismo tal como es, y coloca sobre sus hombros toda la responsabilidad de su existencia».
«Es inadmisible que un hombre juzgue al Hombre. El existencialismo prescinde de este tipo de juicio: un existencialista nunca pondrá al hombre como el fin, puesto que el hombre esta todavía sin determinar».
Hay dos tipos de existencialismo:el cristiano representado por Gabriel Marcel y Karl Jaspers y el ateo por Heidegger, Camus, Sartre, ambos plantean que
«El existencialismo ateo, del cual yo soy un representante, sostiene que, si Dios no existe, hay al menos un ente cuya existencia viene antes que su esencia, esto es, un ente que existe antes de ningún concepto de el pueda ser definido. Este ente es el hombre o, como la llama Heidegger, la realidad humana…El hombre, antes que todo, existe, se encuentra consigo mismo, surge en el mundo y se define a si mismo, después… El Hombre no es definible, porque comienza por no ser nada. Solo sera algo después y entonces sera lo que haga de si mismo».
La Nausea
«Lo esencial es la contingencia. En otras palabras, por definición lógica, la existencia no es una necesidad. Existir significa solo estar ahí; lo que existe simplemente aparece y permite ser encontrado. Nunca se puede deducir» La Nausea
En el año 1943 Sartre publica L’etre et le neant (El Ser y la Nada), adelantando el pensamiento de Heidegger y dando un nuevo impulso al existencialismo)
«Ser en el mundo…el Otro…la Nada es la realidad humana, la negación radical por medio de la cual se revela el mundo…La realidad humana es lo que causa que esta nada sea, fuera del ser».
«La conciencia es un completo vacío (porque el mundo todo esta fuera de ella)»
«Mis actos hacen que los valores salten como perdices»
«El hombre es una pasión inútil».
«El infierno son los otros».
En 1960 publico «Critica de la razón dialéctica» trata de explicar su relacion con el marxismo. Según el Marx no habia puesto énfasis en la escasez.
Murió el 15 de abril de 1980 su entierro constituyo una sensible manifestación de duelo con la asistencia de mas de 25,000 seguidores a través del Barrio Latino pasando al lado de los cafés donde habia escrito sus mejores obras. Todos mostraron su respeto.
Lusitania Martínez, Filosofa feminista e investigadora del Archivo General de la Nación, nos aporta sobre el existencialismo en el programa virtual de Ilusiones y Cerepoesía del domingo 22 de marzo de 2026.
«Quería hablar de Sartre y Beauvoir como escritores, del existencialismo sartreano pues hay distintos existencialismos: Existencialismo heideggeriano, a pesar de que a Heidegger no le gustaba que le dijeran existencialista; cristiano, existencialismo ateo, Sartre pensaba que la literatura no podía ser indiferente, siempre se debería escribir por un motivo social, y ahora pensando en Gaza, piensa en ese aforismo del filosofo cuando se interrogaba de que servia La Nausea (1938) si en el mundo morían tantos niños de hambre, lo mismo pudiéramos decir de los poetas contemporáneos, respecto a Gaza, como escribir tantos poemas no comprometidos socialmente ante tantos niños en Gaza y ahora en Irán…
“Hacia la mitad del siglo XXI, tan avanzado, pero que evoca tanto esos años de la segunda guerra mundial, tan angustioso y sacar de esa conexión del existencialismo, lo que parte derivo de su angustia y que en Heidegger tomo otro camino. En Sartre, la angustia llevo a la gran responsabilidad de intentar transformar el mundo con una filosofía y que fue el marxismo exigiéndole que se nutriera del existencialismo y le dijo en que aspecto Sartre no se quedo en la mera angustia como hizo Heidegger ante el único horizonte del ser humano. Sartre dijo que no, la angustia tiene que derivar y tenemos que transformar el mundo, de ahí vemos su gran obra la “Critica de la razón dialéctica” aprovechándose de la tesis marxista le sugiere transformar algunas …salir de la angustia no se necesita obligatoriamente ser marxista ya que “estamos condenados a ser libres”
Cree que hay que reforzar la IA con nuestra crítica y cree que desde un ámbito ético nosotros vamos a derivar una humanidad mejor, porque no se puede negar la IA, hay que inyectarla de sensibilidad poética, esta para otras áreas, quizás los poetas tengan razón creo que desde las ciencias naturales… y la propia poesía debería intentarse inyectarle la sensibilidad y el juicio ético para que la IA… se atreve a recomendarnos y dejarnos de tarea, porque desde la poesía no ve muy claro como se puede trabajar desde los algoritmos.
Ver el programa en el siguiente enlace:
https://youtube.com/clip/Ugkxml-QKruXWQPydKWp5-CxYFk-uUNl7Keb?si=d9ZrUjnWWiEczV_N.
Martínez, Lusitania. «Hemos trivializado a Sartre». Acento. 22/3/2026
https://acento.com.do/opinion/hemos-trivializado-a-sartre-9644674.html
«las relaciones de Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir que es importante volver a comprender a Sartre y Simone de Beauvoir más allá de las percepciones superficiales y de la banalización que ha recibido su pensamiento»



