Varios desfiles callejeros y carnavales que reflejan la cultura popular se desarrollan en distintas ciudades de Brasil, mientras avanza la celebración principal en Río de Janeiro. Sin embargo, más allá de la alegría y la diversión, la gentrificación y el turismo masivo amenazan la cultura local. Según organizadores y expertos culturales, la “lógica barrial” del Carnaval suele chocar con intereses mercantiles y turísticos.

