Carlos Marquez /
EDITORIAL /
El presidente colombiano, Gustavo Petro ordenó investigar dos muertes en una lancha cañoneada por EE.UU. en el Caribe.
El mandatario sospecha que los fallecidos eran o, son dominicanos.
La creencia referida convierte el caso en un asunto directo para el interés nacional de República Dominicana.
Los protocolos de interdicción marítima, bajo tratados antidrogas con EE.UU., permiten operativos conjuntos.
Sin embargo, el cañoneo y uso de misiles, entre otras armas de guerra y de gran calibre genera preguntas interrogantes de mucha importancia.
¿Se usó fuerza proporcional y necesaria?. ¿Se agotaron opciones no letales?.
Teclalibre Multimedios interpreta que, la investigación ordenada por el primer ejecutivo colombiano a sus fiscales cuestiona si la guerra emprendida por Estados unidos contra las drogas» ha normalizado el uso excesivo de la fuerza en todas las circunstancias.
Entendemos que, ante el grave caso planteado el presidente dominicano, Luis Abinader, al menos, debe comunicarse con su homólogo, al tiempo de sumar expertos a las indagatorias emprendidas en aquella nación hermana de Antonio Nariño y de Bolívar.
No esta demás, aprovechar la coyuntura para coordinar con Colombia un rechequeo de los acuerdos de cooperación en la lucha contra el trafico de estupefacientes.
Nuestro periódico entiende que esas muertes violentas, lamentablemente colocan a Iberoamérica ante una oportunidad estratégica
Abinader, dada la buena relación que mantiene con el presidente Donald Trump puede liderar una iniciativa regional para revisar y, hasta reformar los protocolos de interdicción, añadiendo más salvaguardas humanitarias ante lo que podrían ser excesos en los protocolos marítimos, que amparan los tratados antidrogas con EE.UU.
Los 2 nuevos fallecidos tras otro torpedeo militar estadounidense en el Mar Caribe, culpables o inocentes; no son otra cosa que, iberoamericanos y caribeños.
Seres con derechos; por lo que, ante la sospecha de dominicanidad de los mismos el presidente Luis Abinader está en el deber moral de ponerle atención a la sospecha expresada por el también presidente, Gustavo Petro.

