EDITORIAL
Carlos Márquez /
La amenaza de una incursión militar en Venezuela, proclamada por Donald Trump en nombre de la lucha antidrogas, causa alarma, resuena, justo en el momento en que sigue el estancamiento de las gestiones de paz en Ucrania.
El mundo está espectando dos crisis separadas y no sabemos si la redimensión de la crisis en Venezuela se trata de un movimiento calculado en el tablero geopolítico global.
La hipótesis es intrigante y seductora.
Se interpreta que Venezuela es un pilar clave de la influencia rusa en América
De ahí que, Teclalibre Multimedios, también interpreta que el gobierno del presidente Trump podría estar forzando a Moscú a mirar en el tablero las piezas del ajedrez geopolítico que se gestionan en la patria de Bolívar.
Incrementando la presión contra el régimen madurista, el actual gobierno de Estados Unidos empujaría al Kremlin con el fin de acelerar un cese al fuego en Ucrania.
Se conoce con exactitud el alto interés del gobernante estadounidense por lograr el alto el fuego en aquella región del geoide.
Con esos fines, Trump se está valiendo de los más variados recursos procurando desbloquear las estancadas negociaciones.
La estrategia trumpista recuerda la denominada doctrina de la «distracción forzada», que consiste en crear un segundo frente insostenible para cualquier rival.
Venezuela es el punto de apalancamiento ideal. Su valor simbólico y estratégico para Rusia es inmenso, por lo que, una intervención militar allí golpearía directamente la proyección de poder global de Putin, planteándole una amarga disyuntiva.
Por un lado, sostener a su aliado caribeño, Venezuela y, por el otro, concentrar toda su capacidad en la ofensiva ucraniana.
De ahí que, Washington mueve una pieza en Caracas para liberar otra en Kiev.
Sin embargo, Teclalibre Multimedios entiende que, la jugada es de alto riesgo.
Entiende que la narrativa del narcotráfico tiene peso propio, y que Donald Trump podría estar haciendo converger objetivos domésticos, con los objetivos geopolíticos.
Sin embargo, el gran peligro de la jugada en el tablero geopolítico venezolano es una espiral incontrolable.
Simplemente, una incursión militar directa en Venezuela es, casi seguro que desataría una catástrofe humanitaria regional, al tiempo que provocaría represalias rusas y chinas, con consecuencias no predecibles.
Pese a las muy posibles realidades descritas, las declaraciones de este miércoles, en conferencia de prensa del presidente Trump revelan que Estados Unidos está dispuesto a sacudir los cimientos del orden internacional, con el fin de remover al presidente Nicolás Maduro del gobierno en Venezuela, siempre que ese hecho obligue a consumar la paz en Ucrania que fue una de sus banderas de campaña electoral.
Analizando los hilos invisibles del poder mundial, Teclalibre Multimedios advierte que en esta coyuntura, en este instante, el tablero entero tiembla, y que cualquier movimiento en el Caribe tendrá un eco inmediato y profundo en las estepas de Donbass y, por qué no, en Taiwán.
No olvides, compartir en tus redes
@CarlosMarquez5
teclalibremultimedios@gmail.com

