-EE.UU. revisará más de 55 millones de visas, ¿qué pasará con los dominicanos?-
Redaccion de Teclalibre
El anuncio del Gobierno de Estados Unidos sobre una revisión masiva de más de 55 millones de visas vigentes ha encendido las alarmas en la República Dominicana, un país que figura entre los principales solicitantes de visados para viajar al territorio estadounidense. Esta medida, impulsada en el segundo mandato del presidente Donald Trump, refuerza las políticas migratorias y de seguridad nacional, pero genera una profunda incertidumbre entre los dominicanos que poseen o aspiran a obtener una visa.
Según Natalia Molano, vocera del Departamento de Estado, esta “verificación continua” abarca a todos los titulares de visados, sin importar su nacionalidad o tipo de visa. El objetivo es identificar cualquier irregularidad, desde estadías prolongadas no autorizadas hasta vínculos con delitos, amenazas a la seguridad pública o, incluso, conexiones con organizaciones terroristas. Las consecuencias son graves: si se detecta alguna anomalía, las visas podrían ser revocadas de inmediato, abriendo la puerta a procesos de deportación.
Lo que más preocupa es la opacidad del proceso. El Departamento de Estado no está obligado a notificar formalmente la cancelación de una visa, salvo “cuando resulte práctico”, lo que deja a los dominicanos en un limbo inquietante. Un oficial consular puede invalidar un visado en cualquier momento —antes, durante o después de su emisión— si recibe información adversa, sin que el afectado necesariamente lo sepa de antemano. Para los estudiantes dominicanos en EE.UU., la situación es aún más alarmante: la revocación de su visa podría implicar la pérdida de su estatus migratorio, tras notificarse al Departamento de Seguridad Nacional y a las instituciones académicas.
Esta medida, presentada como una herramienta de seguridad, despierta suspicacias en la comunidad dominicana. ¿Es realmente una revisión imparcial o un nuevo obstáculo para los viajeros de países como el nuestro? La falta de transparencia y el amplio margen de discreción de las autoridades estadounidenses alimentan la desconfianza. Miles de dominicanos, que han invertido tiempo, dinero y esperanzas en sus visas, ahora enfrentan un panorama incierto, temiendo que un simple malentendido o información no verificada pueda truncar sus planes de viaje, estudio o trabajo.
En un contexto donde la migración dominicana hacia EE.UU. es un pilar económico y social, esta revisión masiva no solo amenaza los sueños de muchos, sino que podría tensar aún más las relaciones entre ambos países. ¿Qué garantías tienen los dominicanos de que sus derechos serán respetados en este proceso? Por ahora, la incertidumbre reina, y la comunidad espera respuestas claras mientras el Gobierno de Trump endurece su control migratorio.
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