InicioECONOMIAGRIETAS EN LA "UNIDAD" EUROPEA ANTE LA CATASTROFE DE GAZA

GRIETAS EN LA «UNIDAD» EUROPEA ANTE LA CATASTROFE DE GAZA

-

Macron se adelanta: Reconocerá Estado palestino y desata grietas en la «unidad» europea ante la catástrofe de Gaza

Por Redacción Teclalibre

La fachada de unidad del llamado E3 —Francia, Alemania y Reino Unido— crujió estrepitosamente esta semana, cuando Enmanuel Macron anunció que Francia reconocerá formalmente al Estado palestino en septiembre, en un acto que muchos califican como histórico, pero otros como incómodo. Con este paso, Francia se convierte en la primera potencia occidental del G7 en dar un giro que rompe la neutralidad hipócrita mantenida durante décadas frente a la tragedia palestina. A diferencia de sus vecinos, Macron se quita la careta… aunque no completamente: aún espera a septiembre, como si la dignidad de un pueblo pudiera esperar calendario diplomático.

El anuncio del presidente francés, que se dio en paralelo a una llamada con el nuevo primer ministro británico Keir Starmer y el canciller alemán Friedrich Merz, dejó en evidencia el desconcierto de sus socios europeos. Emitieron una tibia declaración conjunta donde exigen, con todo el poder de una advertencia sin consecuencias, que Israel permita la entrada de ayuda humanitaria “sin restricciones” a Gaza, donde miles de civiles mueren por hambre, bombardeos y abandono internacional. Pero, por supuesto, no se atreven a decir qué harán si Tel Aviv simplemente los ignora… otra vez.

Los tres países dijeron estar “listos para tomar más medidas en apoyo de un alto el fuego inmediato”, aunque omitieron —curiosamente— explicar cuáles serían esas medidas. Quizá otra llamada telefónica. O una nueva nota de protesta para la papelera de Netanyahu.

Macron rompe el guion… y el silencio

El presidente francés, que ha ido desmarcándose progresivamente de la complicidad occidental con los crímenes de guerra en Gaza, afirmó que formalizará el reconocimiento del Estado palestino ante la Asamblea General de la ONU en septiembre. ¿Tarde? ¿Tibio? Tal vez. Pero es mucho más que el mutismo complaciente de sus aliados.

Mientras tanto, Alemania, históricamente alineada con Israel por razones obvias —Holocausto mediante— se aferra al libreto: dice que reconocer un Estado palestino debería ser “el paso final” en un proceso negociado. Es decir, cuando el infierno congele y Hamás e Israel cenen juntos en Navidad. Berlín, sin embargo, ya no puede ignorar el hedor de Gaza y ha comenzado a endurecer el tono, aunque su presión se reduce a “diálogos constantes” y vagas advertencias de aumentar la presión. Muy germánicamente simbólicos.

Starmer: atrapado entre Tel Aviv y la base laborista

Del lado británico, Keir Starmer camina como equilibrista en cuerda floja. Por un lado, intenta mantener relaciones cordiales con su “amigo” Donald Trump —quien, por cierto, ya critica a Macron por su iniciativa— y por el otro, siente el calor de su propia casa. Más de 200 parlamentarios británicos firmaron una carta exigiendo que reconozca el Estado palestino “antes de que no quede nada que reconocer”. Hasta miembros de su propio gabinete, como el secretario de Salud, Wes Streeting, han pedido abiertamente la acción inmediata.

Starmer, en modo equilibrista de manual, dijo que “el reconocimiento de Palestina debe formar parte de un proceso de paz más amplio”. Una forma elegante de no hacer nada, mientras la ayuda humanitaria sigue bloqueada, los niños mueren de hambre y el ejército israelí continúa arrasando Gaza con total impunidad.

Aún así, el líder laborista tuvo el decoro de señalar algunas verdades incómodas: condenó la negativa de Israel a permitir la entrada de ayuda, el secuestro de rehenes, el hambre, y la violencia de los colonos extremistas. Pero sus palabras siguen sin traducirse en acciones de peso.

Sí, el Reino Unido suspendió algunas ventas de armas a Israel y sancionó a un par de ministros ultraortodoxos israelíes. Pero eso es como apagar un incendio con una taza de té.

Europa habla, Israel bombardea

Mientras los líderes europeos se debaten entre la tibieza y la inacción, Gaza se desangra. La catástrofe humanitaria alcanza niveles tan obscenos que incluso los aliados más incondicionales de Israel empiezan a fruncir el ceño.

Alemania lo llama “inaceptable”. Reino Unido, “desproporcionado”. Francia, “indignante”. Pero todos ellos siguen financiando, callando o apenas murmurando. ¿Dónde están las sanciones? ¿Dónde los embargos? ¿Dónde la presión real?

Macron abre una puerta, aunque sea entreabierta

Yossi Mekelberg, analista de Chatham House, lo dice sin rodeos: la jugada de Macron “crea espacio” para que otros lo sigan. Que Reino Unido “está cerca, pero no allí”, y que quizá ahora se vea obligado a tomar postura. Tal vez. Si los cadáveres de niños en Gaza apilados por cientos no bastan para conmover, tal vez sí lo haga el temor a quedar como el último europeo alineado con la barbarie.

Mientras tanto, el calendario diplomático sigue su curso. En septiembre, Macron hablará en la ONU. Starmer irá a jugar golf con Trump. Y Gaza seguirá ardiendo.

rodriguezsluism9@gmail.com

https://teclalibremultimedios.com/category/portada/

Related articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Stay Connected

0SeguidoresSeguir
3,912SeguidoresSeguir
22,800SuscriptoresSuscribirte

Latest posts