La economía libanesa, que desde hace años atraviesa uno de sus momentos más difíciles, se ha visto gravemente impactada por el conflicto entre Israel y Hezbolá. Desde 2018, cuando se convirtió en uno de los países más endeudados del mundo, la inflación, el déficit público y la quiebra del Gobierno no han dejado de acosar a los libaneses, que han perdido sus ahorros y no ven un futuro para ellos en el país.
La decadente economía en Líbano, agravada por los ataques israelíes contra Hezbolá
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