La «Era de la Electricidad» y la Gran Transformación Energética
París/Brasil, 12 de noviembre de 2025 — La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha desatado un terremoto en el statu quo energético mundial con la publicación de su informe anual Perspectiva Mundial de la Energía. El mensaje es claro: la demanda de electricidad está a punto de dispararse a un ritmo sin precedentes, superando por mucho el crecimiento general de energía. El mundo ha entrado de lleno en la «Era de la Electricidad» y la transición es imparable, aunque plagada de vulnerabilidades.
El informe subraya que la electrificación de sectores clave como la calefacción, la refrigeración, el transporte y la industria, junto con la explosión de los centros de datos, está redefiniendo el mapa de la demanda.
Se proyecta que el consumo eléctrico mundial crecerá cerca del 4% anual hasta 2027. La AIE calcula que la demanda de electricidad se incrementará en torno al 40% entre 2024 y 2035 en el escenario de políticas actuales.
La inversión en centros de datos, los cerebros de la inteligencia artificial, se disparará a $580.000 millones este año, superando la inversión en suministro de petróleo.
Si bien economías como China, India y el Sudeste Asiático siguen siendo el motor principal (China, por sí sola, es responsable de más de la mitad del crecimiento de la demanda eléctrica global desde 2010), el crecimiento del consumo eléctrico ya no se limita a estas regiones, sino que se acelera también en las economías avanzadas.
La buena noticia es que las energías renovables, con la solar fotovoltaica a la cabeza, son la fuerza dominante en la cobertura de esta demanda. La AIE estima que las renovables cubrirán más del 90% del crecimiento de la demanda mundial de electricidad para 2025.
La demanda global de carbón y petróleo probablemente alcanzará su punto máximo a finales de esta década.
La capacidad de energía nuclear está en auge, con la expectativa de aumentar en al menos un tercio para 2035 tras años de estancamiento.
A pesar de los objetivos climáticos, se aprobaron numerosos proyectos de gas natural en 2025, impulsados por cambios en la política de EE. UU., lo que garantiza un aumento en el suministro global.
El informe de la AIE, publicado justo cuando los líderes mundiales se reúnen en las negociaciones climáticas de la ONU en Brasil, hace un llamado de atención urgente sobre la seguridad energética y las cadenas de suministro.
La AIE advierte que el principal riesgo de seguridad para el sistema energético global se ha desplazado del aprovisionamiento de petróleo y gas al dominio de China en los minerales críticos y las tecnologías limpias. China controla entre el 40% y casi el 100% de la capacidad de refino de la mayoría de los minerales estratégicos, y acapara más del 80% de las cadenas de suministro de solar fotovoltaica y baterías.
Se requiere una inversión masiva y rápida en redes eléctricas, almacenamiento de energía e infraestructura en general para soportar la intermitencia de las renovables y asegurar la resiliencia del sistema.
El mundo no está cumpliendo los objetivos de acceso universal a la energía (cerca de 730 millones de personas siguen sin electricidad) y, al mismo tiempo, debe hacer frente a los riesgos de un planeta en calentamiento, con 2024 como el año más caluroso registrado.
Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE, lo resumió dramáticamente: “No hay otro momento en la historia reciente del mundo energético en el que las tensiones de seguridad energética hayan afectado a tantos combustibles y tecnologías a la vez”. La respuesta de los gobiernos debe ser coordinada, buscando sinergias entre la seguridad, la asequibilidad, el acceso, la competitividad y la lucha contra el cambio climático.
-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-
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