«La fuga de Luz del Alba» es una novela biográfica de Maricela Martínez que refleja la historia de una familia unida y llena de amor, escrita con dedicación a lo largo de dos décadas. La autora aprendió a escribir con el maestro Miguel Aníbal Perdomo quien le hizo el prólogo a la obra y desde hace veinte años tuvo la idea de plasmar en palabras la historia de su familia, un legado que hoy comparte con sus lectores.
La historia está llena de recuerdos y anécdotas que la propia familia le suministró, especialmente su hermana Milagros, quien fue una de las principales fuentes de información, además de ser una hermana muy cercana, estaba interesada en que se escribiera la historia de la familia y le contaba muchas cosas sobre su madre, Luz del Alba, y sobre la era de Trujillo en la que vivieron. Estos relatos aportan una visión profunda y valiosa del contexto histórico y personal que marcaron sus vidas.
La familia de Luz del Alba es descrita como muy especial, unida y amorosa. Doce hermanos que mantienen un lazo fuerte y que valoran profundamente la familia, un legado que Luz del Alba transmitió a sus hijos. Los domingos eran días sagrados para ellos, un momento para reunirse en torno a la mesa, compartir comida y jugar dominó, fortaleciendo así sus lazos familiares. Milagros tenía una preocupación constante por mantener esa unión, considerando que las familias no se escogen, pero sí se pueden fortalecer a través del compartir y el amor.
Luz del Alba fue una mujer que luchó incansablemente por su familia hasta el final, enfrentando muchas adversidades con valentía y determinación. Su ejemplo de fortaleza y dedicación inspira a todos quienes conocen su historia.
Como dice Leyla Arbaje, «Maricela es una mujer muy luchadora», y esa misma lucha y perseverancia se reflejan en la historia de su madre y en la narrativa que ella ha creado para honrarla.
La autora ha tenido el arrojo y la valentía de contar la historia de su madre, transmitiendo el amor familiar y la sencillez con la que vive su familia. En ella, se refleja una belleza interior que trasciende las palabras y que inspira a quienes la leen.
«La fuga de Luz del Alba» no solo es una historia familiar, sino también un testimonio de resistencia, amor y unión en tiempos difíciles. Es un legado que invita a valorar la familia, a mantener viva la memoria y a seguir luchando por los seres queridos, como lo hizo Luz del Alba durante toda su vida.
Su hermana Belkis Soledad, conocida en la novela como Soledad, expresa su compromiso de estar más presente en la vida de Maricela. Maritza, otra hermana, la describe como su hermanita querida, una mujer contagiosa y llena de vida que contagia alegría a todos a su alrededor.
Amigas como Ysabel Fabre, poeta y declamadora, también participan en este momento especial de la publicación, reconociendo en la obra un reflejo de humildad y dedicación. Melin, la hija de Maricela, siente un orgullo inmenso, y expresa que la obra le permite ver a su madre desde otra perspectiva, logrando que su figura trascienda más allá de lo cotidiano. Para Melin, escribir ese libro representa una forma de alcanzar la inmortalidad familiar.
Maricela, por su parte, reconoce que su hija Melin es muy exigente y que siempre está dispuesta a escuchar y mejorar sus obras. Su esposo comenta con orgullo que ser esposo de una artista significa entender el tiempo y la dedicación que ella invierte en su pasión, y relata cómo su talento se manifestó incluso en la creación de un libro para su nieto Leo, que será una herencia de amor y historia familiar.
El acto de escribir, como dice Dionicio Cepeda, es una forma de dejar una huella en el mundo. Cada uno tiene una historia que contar, y esta novela no solo es un relato familiar, sino también un testimonio de perseverancia y amor. La experiencia de Maricela demuestra que, aunque no es fácil, la dedicación y la pasión por contar historias hacen posible dejar un legado imborrable para las futuras generaciones.

