Cuando se piensa en desastres ecológicos en México, el Tren Maya suele acaparar la atención. Sin embargo, existe otro megaproyecto con repercusiones similares que ha pasado más inadvertido: el Corredor Interoceánico. En Oaxaca, trajo expropiación de tierras comunales sin una consulta, muerte de fauna y flora y un aumento de la delincuencia. El estado es históricamente una región de resistencia, pero ahí también el tren impone su paso. France 24 recorrió las comunidades y habló con los afectados.
México: el Istmo de Tehuantepec se conduele por la huella del Tren Interoceánico
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