-Leah Francis Campos: la nueva embajadora de Estados Unidos ante la República Dominicana llega con una agenda de seguridad y geopolítica-
La exoficial de la CIA y asesora del Congreso estadounidense fue confirmada por el Senado como nueva embajadora en Santo Domingo, con el claro propósito de fortalecer el control migratorio, combatir el crimen transnacional y frenar la influencia china en el Caribe.
Por Redacción TeclaLibre
Santo Domingo, 9 de octubre de 2025
La diplomática Leah Francis Campos asumirá oficialmente la embajada de Estados Unidos en la República Dominicana luego de su confirmación por el Senado norteamericano el pasado 7 de octubre, poniendo fin a una prolongada vacancia que se extendió desde la salida de la embajadora Robin Bernstein. Su llegada marca una nueva etapa en las relaciones bilaterales, caracterizada por un perfil más estratégico, de seguridad y vigilancia regional.
Campos, nacida en Arizona y de ascendencia hispana y mexicana, desarrolló una destacada carrera de más de una década como oficial de casos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), experiencia que más tarde trasladó al Congreso, donde fungió como asesora del Subcomité del Hemisferio Occidental y directora de personal del Comité de Asuntos Exteriores.
Su trayectoria combina inteligencia, política exterior y consultoría internacional, y desde 2019 se desempeñaba como asesora estratégica de la empresa de análisis de datos SAS para América Latina, Europa del Sur, Medio Oriente y África.
Con formación en Ciencias Políticas por la Arizona State University y una maestría en Asuntos Internacionales por la Universidad de Pittsburgh, Campos llega a Santo Domingo respaldada por un sólido expediente técnico y una visión política que combina realismo geoestratégico y convicciones conservadoras.
Durante su audiencia de confirmación ante el Senado, la embajadora delineó sus principales prioridades: combatir el narcotráfico y el crimen organizado, controlar los flujos migratorios irregulares y reducir la influencia del Partido Comunista Chino en la región.
“República Dominicana es un socio clave de Estados Unidos en el Caribe, y debemos fortalecer juntos la gobernabilidad, la seguridad y las oportunidades económicas que alejen a nuestros pueblos de la influencia autoritaria”, expresó en su declaración oficial.
En el plano económico, Campos subrayó el interés de Washington por mantener el liderazgo estadounidense en el turismo, las inversiones y el comercio con el país caribeño, en momentos en que Pekín amplía su presencia en puertos, energía e infraestructura de la región.
Leah Francis Campos es abiertamente católica y provida, defensora de los valores tradicionales y del libre mercado. Su discurso combina un lenguaje de defensa de la “libertad hemisférica” con un marcado énfasis en la seguridad nacional.
Estos rasgos la sitúan dentro de la nueva ola de diplomáticos estadounidenses afines a la política exterior republicana, más alineada con la “doctrina Trump” de contención a China y reconfiguración de alianzas hemisféricas.
En República Dominicana, donde la cooperación militar y migratoria con Washington es intensa, su perfil podría traducirse en un reforzamiento de los programas de vigilancia fronteriza, inteligencia y combate al tráfico de drogas, así como en una mayor supervisión sobre los acuerdos de infraestructura y tecnología con potencias no occidentales.
Su llegada ocurre en un contexto regional convulso: tensiones migratorias en la frontera con Haití, presiones por parte de China en materia de inversiones y una economía dominicana que busca mantener su estabilidad fiscal.
Analistas consideran que su papel será determinante para equilibrar la relación entre soberanía dominicana y los intereses estratégicos de Washington. Campos, sin embargo, enfrenta el reto de presentarse no solo como una enviada de poder, sino como una aliada de cooperación y desarrollo.
El Gobierno dominicano, por su parte, ha recibido con diplomacia su nombramiento, destacando la importancia de mantener el diálogo político, económico y de seguridad con Estados Unidos, su principal socio comercial y aliado militar.
Con la designación de Leah Francis Campos, la Casa Blanca refuerza su presencia geopolítica en el Caribe, enviando un mensaje claro: el tablero dominicano vuelve a ser un punto de interés estratégico para Washington, tanto por su cercanía con Haití como por su peso económico y diplomático en la región.
El reto será construir una relación de respeto mutuo y soberanía, sin que la agenda de seguridad eclipse la cooperación social, cultural y económica que también une a ambos pueblos.
-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-
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