Antes de ser detenido en octubre de 2023, Muazzaz era un carnicero de Belén que pesaba más de 100 kilos. Tras nueve meses de encarcelamiento israelí sin cargos ni juicio, perdió la mitad de su peso, ya no puede caminar solo y padece graves secuelas físicas y mentales. Este joven palestino atestigua las consecuencias de los abusos y golpizas que sufrió en varios centros y prisiones de Israel, que en el último año ha hecho sistemáticas las torturas en su sistema penitenciario, como denuncian otros liberados y oenegés locales. Testimonio exclusivo.
"Sufrí torturas inimaginables": el infierno de un prisionero palestino en las cárceles de Israel
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