-Trump, Ucrania, Putin y el ajedrez nuclear del ego, un análisis-
Por Redacción Teclalibre
Donald Trump está nuevamente en modo «showrunner» de la geopolítica global. En los últimos días, el presidente estadounidense ha dado una serie de declaraciones que mezclan promesas veladas, amenazas a medias y una dosis generosa de realpolitik con sabor a reality show. En su más reciente aparición mediática, reveló que este lunes hará una “gran declaración” sobre Rusia. ¿El contenido? Un misterio. ¿El estilo? 100 % Trump: un teaser rimbombante, sin spoilers pero con bombas nucleares emocionales.
Del desencanto con Putin al envío de armas
Trump dice estar «decepcionado» con Vladímir Putin. Según el magnate, el líder del Kremlin es “muy amable todo el tiempo, pero resulta que no tiene relevancia”. Una frase que podría resumir perfectamente una amistad rota entre dos egos gigantes que en su momento se sonrieron a la distancia, se elogiaron con cinismo y ahora se lanzan dardos pasivo-agresivos.
En paralelo, Trump anuncia –esta vez sin tanta vaguedad– que utilizará la Presidential Drawdown Authority (PDA) para enviar más armas a Ucrania, una jugada que lo alinea tácticamente con la vieja línea Biden, aunque con su propio estilo: dar sin pedir permiso al Congreso. Como quien dice: “Si Joe lo hizo, yo también puedo… pero mejor”.
¿Se trata de un giro real de política exterior o simplemente otra escena del «reality presidencial» que Trump protagoniza desde el Despacho Oval? Lo cierto es que, tras semanas de pausa en los envíos, EE.UU. vuelve a abrir el grifo de la ayuda militar a Kiev, ahora con Trump al mando del teleprompter.
¿Sanciones nuevas? ¿Sorpresas viejas?
En otra línea, el magnate mencionó que está “fuertemente” considerando nuevas sanciones contra Moscú. Y como no podía faltar la clásica frase críptica que agite el avispero geopolítico, lanzó que podría haber una “pequeña sorpresa” para Rusia. Lo cual, viniendo de él, puede significar desde un misil en el Mar Negro hasta un tuit explosivo en Truth Social.
Por su parte, el Kremlin responde con su clásico estoicismo diplomático: “reaccionamos con bastante calma”, dijo Dmitri Peskov, el portavoz de Putin. Traducido al lenguaje de la realpolitik: «Sabemos que Trump ladra, pero aún no ha mordido… y si muerde, ya veremos si tenía dientes».
Lula, los BRICS y el efecto búmeran
Y mientras tanto, al sur del continente americano, Lula da Silva aprovecha la tormenta para advertir que también él puede jugar al juego de los aranceles. Amenaza con imponer un 50 % de impuestos a las mercancías estadounidenses si las negociaciones fracasan. Otra señal de que el mundo multipolar ya no se contenta con mirar pasivamente las jugadas del imperio, sino que contraataca.
Entre la tensión Rusia-EE.UU., las armas a Ucrania, el frente económico abierto con Brasil y los ataques verbales cada vez más teatrales, queda claro que Trump no solo gobierna, también guioniza.
¿Qué está en juego?
El liderazgo mundial: Trump necesita reafirmar que EE.UU. es el sheriff del mundo. Lo hace con amenazas, con sanciones, con armas y con frases diseñadas para los titulares.
La guerra en Ucrania: lejos de estar en vías de resolución, el conflicto se convierte cada vez más en un tablero para las potencias.
El dólar, la hegemonía y los BRICS: el sur global se agita, y Trump responde con aranceles, como en la guerra comercial con China. Ahora el blanco es Brasil.
Su legado y campaña: cada movimiento, cada frase, cada gesto de Trump está pensado con un ojo en la Casa Blanca… y el otro en las elecciones que vienen.
Trump juega duro, pero no siempre claro. Su discurso mezcla desilusión con promesas, acciones con gestos, amenazas con espectáculo. A diferencia de otros líderes, no oculta el hecho de que la geopolítica es, para él, un show donde el que grita más fuerte marca la agenda.
Pero ojo: detrás del ruido, hay decisiones reales que podrían alterar el tablero mundial. Y mientras la prensa corre detrás de su próxima “gran declaración”, los misiles vuelan en Ucrania, el rublo se tambalea, y Lula afila los aranceles.
¿El lunes sabremos qué gran truco tiene preparado Trump? ¿O será solo otro capítulo de su eterno «Make America Dramatic Again»?
rodriguezsluism9@gmail.com

