-Cumbre en Mar-a-Lago: El «Plan Trump» se pone a prueba frente a Zelensky-
Mientras el sol de Florida ilumina los campos de golf de Palm Beach, la sombra de la guerra en Europa del Este se proyecta sobre el club privado de Mar-a-Lago. Este domingo, el presidente Donald Trump y el mandatario ucraniano Volodymyr Zelenskyy se sientan cara a cara en una reunión que no solo es simbólica, sino que podría definir el mapa geopolítico de la próxima década.
A pesar del ambiente festivo de las vacaciones navideñas en EE. UU., la urgencia es máxima. Mientras Trump prepara la mesa de negociación, en Kiev el sonido de las sirenas antiaéreas no cesa. Rusia ha lanzado una de sus ofensivas más agresivas con drones y misiles en los últimos días, un movimiento que analistas interpretan como el intento de Vladímir Putin de debilitar la mano de Zelenskyy antes de que se firme cualquier papel.
Zelenskyy llega a Florida con una postura clara: paz, pero no a cualquier precio. Estos son los ejes que dominan la conversación:
El destino del Donbás sigue siendo el muro infranqueable. Kiev se niega a ceder formalmente sus provincias orientales, mientras Moscú las considera parte de su territorio.
Ucrania busca un compromiso real de Washington (y la OTAN) para evitar que Rusia vuelva a atacar en el futuro.
Trump ha sugerido en diversas ocasiones que el apoyo a Ucrania debería transformarse en un modelo de préstamos o asociaciones económicas que beneficien a la industria estadounidense.
“Necesitamos ser fuertes en la mesa de negociaciones”, afirmó Zelenskyy en X (antes Twitter). El líder ucraniano sabe que su margen de maniobra depende de mantener el apoyo de Occidente, especialmente ante un Trump que ha prometido terminar la guerra «en 24 horas».
Por su parte, la administración Trump busca un acuerdo rápido que le permita cumplir una de sus principales promesas de campaña: desvincular a Estados Unidos de conflictos extranjeros prolongados y reducir el gasto militar externo.
Si bien una resolución inmediata parece improbable dado el abismo entre las demandas de Kiev y Moscú, este encuentro marca el inicio de una nueva era diplomática. La presión de Rusia sobre Kiev busca forzar una capitulación, pero Zelenskyy apuesta por la unidad entre Europa y América para frenar las ambiciones de Putin.
El mundo observa. ¿Saldrá de Mar-a-Lago una hoja de ruta real para la paz o simplemente una tregua frágil que postergue el conflicto?
–Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre–
rodriguezsluism9@gmail.com https://teclalibremultimedios.com/category/portada

