InicioIBEROAMERICAtriunfo aplastante y récord de votos para la primera presidenta mexicana

triunfo aplastante y récord de votos para la primera presidenta mexicana

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Claudia Sheinbaum Pardo, científica y exgobernante de la Ciudad de México, fue elegida como la primera presidenta en la historia del gigante latinoamericano con un triunfo inobjetable tras sacar 30 puntos de diferencia a la candidata opositora, luego de un proceso electoral marcado por la violencia, una de las deudas pendientes que deja el mandatario saliente, Andrés Manuel López Obrador, y que ella deberá subsanar.

Claudia Sheibaum Pardo, científica de 61 años y exjefa de gobierno de la Ciudad de México, hizo historia la noche del domingo 2 de junio al convertirse en la primera presidenta electa del país.

Las elecciones de 2024 ya eran consideradas históricas y fueron llamadas las más grandes en la historia de la nación, debido a la cantidad de votantes contemplados y cargos a elegir en los 32 estados de la república. Pero la jornada electoral arrojó otras sorpresas.

El triunfo de la candidata de la coalición oficialista Sigamos Haciendo Historia, fue inobjetable y pasará a la historia. Ganó con aproximadamente 58% de los votos, a 30 puntos de Xóchitl Gálvez, la candidata de la alianza opositora Fuerza y Corazón por México.

Cuando habló en el Zócalo capitalino, donde sus seguidores habían montado una verbena, ya era la madrugada del lunes 3 de junio, así que Sheinbaum apresuró su discurso de agradecimiento y se fue a descansar tras una jornada electoral que arrancó oficialmente 19 horas antes, en la alcaldía Tlalpan, al sur de la capital azteca.

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Tlalpan, capital electoral

La alcaldía Tlalpan, que fue gobernada por Sheinbaum entre 2015 y 2018, se convirtió durante unas horas en el epicentro informativo de la Política mexicana.

En punto de las siete de la mañana, la presidenta del Instituto Electoral Nacional (INE), Guadalupe Taddei, dio por iniciadas las elecciones de forma oficial tras una ceremonia protocolaria con honores a la bandera.

A ocho kilómetros de ahí, en la colonia San Andrés Totoltepec, fue instalada la casilla 3960 donde votaría Claudia Sheinbaum, quien llegó a la llamada “fiesta de la democracia” como favorita en la mayoría de las encuestas.

La calle elegida por el INE para instalar cuatro casillas contiguas fue Privada Los Duraznos, una pendiente agrietada con pavimento levantado, sin banquetas, que conecta con callejones de terracería y donde queda de manifiesto la ausencia de infraestructura pública urbana, tal como sucede en gran parte de la periferia de la Ciudad de México.

La doctora Sheinbaum, como le gusta que la llamen por sus estudios de posgrado en ingeniería ambiental, llegó alrededor de las 8:30 de la mañana rodeada por una marabunta de medios y tres drones sobrevolando que le hicieron marcaje personal, mientras estaba formada junto a sus vecinos.

Sheinbaum vestía un conjunto de pantalón negro, sueter blanco con vivos oscuros, blusa negra y zapatos de piso también negros. Su pareja, Jesús María Tarriba, más sencillo, portaba pantalón gris tipo sastre y una guayabera blanca de lino.

Mientras esperaban, Sheinbaum se esforzaba por mantener una sonrisa, aunque por momentos parecía forzada y ella se notaba incómoda, pero no tanto como Tarriba, quien a duras penas lograba disimular su desencanto.

Muchos vecinos de la colonia no sabían que votarían en la misma casilla que Sheinbaum y el tumulto les tomó por sorpresa. Fue el caso de Nancy Soto de 39 años, quien minutos antes de salir a votar se enteró gracias a su papá. «Está en su derecho de venir a votar, pero que (las autoridades) pongan orden porque es un desastre», se quejó sobre la presencia de integrantes del equipo de la candidata y camarógrafos alrededor de la fila.

Un ahora después de haber llegado, Sheinbaum pudo votar y al salir contó que en la boleta para la Presidencia había votado por Ifigenia Martínez, política y diplomática mexicana, afín a Morena. “Y todo lo demás ya saben cómo votamos”, dijo sobre los demás cargos en elección.

En busca de salir rápido de la zona de la votación, dejó plantados a los medios que esperaban en una calle abajo con un templete improvisado. De nueva cuenta fue custodiada por los medios hasta su transporte, pero sin expresar muchas palabras más que agradecimientos a las personas que la apoyaban. Al llegar afirmó que volvería a su casa en la misma alcaldía para desayunar.

Curiosamente, mientras abandonaba la calle de las casillas, a pocos metros cerca de ahí, los vecinos de San Andrés Totoltepec tronaron una docena de cohetes. Parecía que celebraban la presencia de la próxima presidenta, pero realmente eran parte de las celebraciones de Corpus Christi, una fiesta religiosa local donde se monta una feria y se cierran las calles, volviendo el tránsito técnicamente imposible.

El búnker de Morena

En el centro de la Ciudad de México, el búnker de la candidata morenista fue instalado en el Hotel Hilton, ubicado a escasos metros del Zócalo. Se trató del mismo donde AMLO anunció su histórica victoria en 2018.

Desde las 10 de la mañana, el hotel cinco estrellas, localizado sobre avenida Juárez frente a la Alameda Central, ya era custodiado por agentes de la Guardia Nacional y policías de la capital del país, con uniforme táctico y la cara embozada, como si se tratase de una oficina gubernamental o una sede diplomática. 

El lujo del inmueble, contrasta con la política de austeridad republicana que López Obrador instauró en su Administración para ahorrar costos al erario.

El piso cuatro del Hilton fue el elegido por Morena y sus partidos aliados del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM) para dar los anuncios más importantes de la jornada. Mientras que en el piso dos aguardaba la planilla morenista de primer nivel, incluida la candidata.


Con el paso de las horas y la falta de información oficial, poco a poco fueron llegando personajes afines a Sheinbaum. Además del primer círculo de la cúpula de Morena, aparecieron personas como Moises Muñoz, exportero del América, la actriz y cantante Regina Orozco, o Sergio Pérez, papá del piloto mexicano de Fórmula 1, “Cheko” Pérez.

La pluralidad de los políticos y personas presentes en el Hilton, fue también una muestra del amplio apoyo que Sheinbaum logró conglomerar en torno a su figura, como garante de continuar el proyecto político que inició hace seis años. 

De esta forma, a las seis de la tarde, el presidente de Morena, Mario Delgado, salió a dar el primer mensaje oficial, en el que afirmó que llevaban ventaja en siete de las nueve gubernaturas en juego, entre ellas la de la Ciudad de México, bastión de la izquierda desde hace 27 años.

Morena confirmó victoria de Sheinbaum

En el segundo anunció de Delgado llegó la confirmación que muchos esperaban. A las 7:12 pm, el líder morenista informó que Claudia Sheinbaum iba ganando la elección sobre Xóchitl Gálvez, según las primeras encuestas de salida.

También anunció que en el Senado y en la Cámara de Diputados, Morena y sus partidos satélites arrasaron y estaban cerca de la mayoría absoluta.

Varios de los integrantes de la comitiva que acompañó a Delgado en el anuncio ya portaban gorras guindas y playeras blancas con la leyenda “Claudia Presidenta”. Sin embargo, ante la falta de confirmación del INE, no podía darse como oficial el resultado.

Tras bambalinas, fuentes del INE hablaban de un posible ataque cibernético a los sistemas de conteo rápido del Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), lo cual habría dilatado el anunció oficial.

Al filo de las 7:30 pm, Xochitl Galvez hizo lo propio en su casa de campaña y se declaró ganadora de la elección presidencial, en medio de una cobertura paupérrima con poca presencia de medios y dudas sobre el origen de sus datos.


El tercero en discordia, Jorge Álvares Maynez candidato de Movimiento Ciudadano, no se declaró ganador sino que a través de su cuenta de X anunció a sus simpatizantes que daría un mensaje tras el informe del INE.

Dieron las 8 de la noche y en el Zócalo los simpatizantes de Sheinbaum comenzaron a llegar para tener el mejor lugar en la inminente celebración, donde ya esperaba un escenario colocado frente al Palacio Nacional, donde AMLO ha despachado en los últimos años, y no frente a la Catedral Metropolitana como se acostumbra en los eventos públicos.

Sin una explicación clara por parte de las autoridades electorales, el INE pospuso hasta en tres ocasiones el primer informe oficial del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), el cual llegó hasta las 11:50 pm cuando Guadalupe Taddei se enlazó en cadena nacional para anunciar lo inminente: que Sheinbaum sería la primera presidenta en la historia de México.

Las cifras preliminares arrojaron que Claudia Sheinbaum ganó con entre el 58 y el 60 por ciento en unas elecciones donde hubo una participación de aproximadamente el 60 por ciento del padrón electoral. Galvez quedó en segundo lugar, 30 puntos abajo de la ganadora y Maynez relegado en el tercer sitio con alrededor del 10 por ciento.

Sin espacio para las dudas o acusaciones de fraude, ambos llamaron a Sheinbaum para felicitarla en cuanto supieron los resultados.

Otros que la felicitaron de inmediato, fueron los expresidentes de Argentina, Alberto Fernández y de Bolivia, Evo Morales, quienes se encontraban con ella en el piso dos del hotel.

Victoria oficial

Con la confirmación oficial, solo faltaban dos mensajes: el de López Obrador, felicitando a su candidata y el más importante, el de la ganadora.

Pasada la medianoche, mientras los gritos de “¡presidenta, presidenta!” sonaban cada vez más fuerte entre los partidarios de Morena y periodistas alineados al régimen, en las pantallas del Hilton se proyectó el mensaje de AMLO celebrando el triunfo de Sheinbaum.

El tabasqueño destacó que sería la primera presidenta y posiblemente la más votada de la historia por encima de las cifras que él mismo obtuvo en 2018. Sus palabras sirvieron como introducción para Sheinbaum, quien inmediatamente subió al escenario para confirmar la victoria, enfundada en un vestido morado con bordados autóctonos en el pecho.



Más de 15 horas después de haberse inaugurado la jornada electoral, a las 00:30 del lunes, Claudia Sheinbaum se declaró ganadora.

En su primer discurso como presidenta electa, “la doctora” agradeció a sus simpatizantes. Como se esperaba, también agradeció al presidente, a quien reconoció como el político más importante que ha tenido el país, pero aclaró que gobernará para todos, incluso para quienes no la eligieron.

El tono conciliador de su mensaje, sirvió como bálsamo para la polarización generada en las campañas y de paso marcó un poco distancia con el estilo provocador de López Obrador.

“Concebimos un México plural, diverso y democrático. Sabemos que el disenso forma parte de la democracia y aunque la mayoría del pueblo respaldó nuestro proyecto, nuestro deber es y será siempre velar por cada una y cada uno de los mexicanos (…) aunque muchas mexicanas y mexicanos no coincidan con nuestro proyecto, habremos de caminar en paz y en armonía para seguir construyendo un México justo y más próspero”, manifestó en su primer discurso como presidenta electa.



Tras concluir su histórico mensaje, bajó del escenario y su esposo Jesús María Tarriba la recibió con un beso, luego fue felicitada por cada uno de los morenistas presentes en la sala, entre ellos el excanciller, Marcelo Ebard y el exsecretario de gobierno, Adán Augusto López, quienes también buscaban la presidencia y cuya felicitación es un mensaje de unidad al interior del partido.

Leer también«No llego sola, llegamos todas»: Claudia Sheinbaum es elegida presidenta de México

Celebración en el Zócalo

En medio de 20 minutos, Sheinbaum abandonó el Hilton y se trasladó con sus huestes hacia la plancha del Zócalo, donde ya la esperan miles de seguidores cansados por la jornada electoral pero ansiosos de ver a la primera mujer presidenta.

El camino al Zócalo y alrededores, estaba lleno de sus simpatizantes quienes comían y bebían de todo. Aguas frescas, tacos, elotes, esquites, papas fritas y hasta cervezas sin importar que esté prohibido tomar alcohol en la calle.

Ya en el escenario, la presidenta electa habló nuevamente y agradeció a todos los que pudo. Si en su discurso del Hilton Claudia ponderó la reconciliación social en su segunda intervención como ganadora, destacó el trabajo de las mujeres a lo largo de la historia mexicana que forjaron el camino que ella recorrió.

“No llego sola, llegamos todas. Con nuestras heroínas que nos dieron patria, con nuestras ancestras, nuestras madres, nuestras hijas y nuestras nietas”, afirmó Sheinbaum, tras lo cual mencionó a mujeres como a la poetisa Sor Juana Inés de la Cruz, o las independentistas Josefa Ortiz de Domínguez y Leona Vicario, por mencionar algunas.

Y es que antes de Sheinbaum y Gálvez, solo hubo cinco candidaturas de mujeres infructuosas. De hecho, hasta antes del domingo, el mejor resultado de una mujer en las elecciones presidenciales lo tenía la panista Josefina Vásquez Mota, a quien solo le alcanzó para un tercer lugar en 2012.

La celebración, sin embargo, fue breve. A la 1:20 am en el zócalo ya se vivía una verbena, con espectáculo de fuegos artificiales tricolores, digno de las celebraciones del 15 de septiembre, día de la independencia mexicana.

En total, no duró más de media hora, aunque no por ello escasearon las postales históricas, como cuando Sheinbaum levantó la mano a Clara Brugada, quien será la próxima jefa de gobierno en la Ciudad de México. Por primera vez en la historia de México, la capital y el país serán gobernados por mujeres.

Primera presidenta en la historia mexicana

La presidencia de Claudia Sheinbaum será histórica, pero también está marcada por la ironía, pues se trata de la primera presidenta en un país que vive una crisis de feminicidios.

Tan solo en los primeros cuatro meses del 2024, se registraron en promedio dos feminicidios al día en México, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Revertir este escenario es desde ya uno de los retos de su gobierno.

A nivel político, Sheinbaum también se llevará pendientes que quedaron exhibidos en este periodo. La violencia electoral es la mayor urgencia, luego de que concluyó el proceso electoral 2023-2024 con 34 candidatos asesinados.

El próximo uno de octubre, Claudia Sheinbaum recibirá la banda presidencial y el poder ejecutivo de manos de Andrés Manuel López Obrador, su mentor político.

Con el bono democrático a su favor, será cuestión de tiempo ver si tiene la capacidad necesaria para construir “el segundo piso” de la Cuarta Transformación (4T) como ha prometido o si el proyecto se queda en obra negra.

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