4 de julio: Día de la Independencia de los Estados Unidos de América.
Felicitaciones a ese país de inmigrantes que garantiza sus derechos civiles.
Que lo pasen muy bien, todos los estadounidenses que en este día celebran la libertad y la autonomía para dirigir los destinos de su nación.
A los dominicanos americanos que es su segunda Patria donde han tenido la acogida y mejores condiciones de vida material y espiritual que en la propia.
A los dominicanos que viven acá pero su cabeza está allá.
Todo el mundo en los Estados Unidos es inmigrante o descendiente de inmigrantes. Incluso los «nativos» americanos cuyos antepasados cruzaron hace mas de cien (100) siglos entre Asia y Alaska. Ingleses, españoles, franceses, holandeses, todos vinieron a América desde fuera.
Los peregrinos que llegaron a esas tierras en el siglo XVII en 1620 en ese cruel invierno murieron muchos de los europeos en el Mayflower, al año siguiente dieron gracias por haber sobrevivido y los indios les ampararon, les buscaron comida, para ellos cazaron y pescaron les enseñaron a cultivar el maíz, a distinguir las plantas venenosas, a descubrir las plantas medicinales y a encontrar nueces y arándanos y otros frutos silvestres.
En la aldea indígena de Plymouth (Patuxet) los recién llegados ofrecieron a los salvadores una fiesta de Acción de Gracias. Esta aldea indígena devastada por la viruela, la difteria, la fiebre amarilla y otras novedades venidas de Europa.
Ése fue el primer y último Día de Acción de Gracias de los tiempos coloniales. Cuando los colonos invadieron las tierras indígenas, llegó la hora de la Verdad de la propiedad, de la división de las clases sociales.
En el siglo XVII entre los años 1756 hasta 1763 los países imperiales Francia y España se unieron para combatir contra Inglaterra queda dueña de los territorios del Norte con Jorge III a la cabeza en los territorios que corresponden a lo que es Canadá y las tierras del Oeste.