-Ercilia Pepín recibirá un homenaje a su legado educativo, cívico y feminista-
SANTO DOMINGO.– Con la solemnidad que merece su nombre y el peso histórico de su legado, la insigne educadora dominicana Ercilia Pepín será trasladada al Panteón de la Patria, tras la firma de los decretos 282-25 y 289-25, en un reconocimiento, considerado por muchos como una deuda histórica, que enaltece a quien marcó un antes y un después en la pedagogía, el civismo y la lucha por los derechos de la mujer en República Dominicana.
La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), junto al Ministerio de la Mujer y otras entidades culturales, presentaron recientemente un libro y un documental que recogen la vida, pensamiento y legado de Pepín. La pieza audiovisual, proyectada del 2 al 4 de julio, ha sido acompañada de conversatorios y actos de reconocimiento.
La organización del traslado ha sido confiada a una comisión de alto nivel, encabezada por la ministra de la Mujer, Mayra Jiménez, e integrada por representantes de: La Comisión Permanente de Efemérides Patrias; la Academia Dominicana de la Historia; el Archivo General de la Nación; los ministerios de Cultura, Educación y Defensa; la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD); y la Asociación Dominicana de Universidades (ADOU).
El comunicador y documentalista Euri Cabral impulsa una campaña ciudadana para que Ercilia Pepín sea oficialmente declarada “Heroína Nacional”, y que cada 7 de diciembre (fecha de su nacimiento) se instituya como el Día de Ercilia Pepín, en reconocimiento a su impacto educativo y patriótico.

¿Quién fue Ercilia Pepín?
Nacida en Santiago de los Caballeros en 1886, Ambrosia Ercilia Pepín Estrella fue la primera mujer en ocupar un cargo de dirección en la educación pública nacional. Introdujo el uso del uniforme escolar, promovió el respeto a los símbolos patrios y transformó los métodos de enseñanza con mapas, dibujo y prácticas cívicas.
Su lucha no se limitó a las aulas. Fue una ferviente opositora a la intervención militar estadounidense de 1916, defendió la soberanía nacional y abrazó las causas feministas mucho antes de que fueran tendencia.
En 1927, su solidaridad cruzó fronteras al apoyar la resistencia nicaragüense contra la ocupación de EE. UU., y en 1932 viajó a México para ampliar su formación pedagógica. Fundó el Colegio México de Señoritas y en 1925 fue declarada Hija Benemérita de Santiago.
El traslado de sus restos al Panteón Nacional, donde reposan las figuras más ilustres de la historia dominicana, representa no solo un gesto simbólico sino también un acto de reparación histórica. En tiempos donde la educación y la equidad de género siguen en debate, la figura de Ercilia Pepín resurge con fuerza como faro moral, pedagógico y patriótico.
“Ercilia no fue solo una maestra. Fue una arquitecta de la conciencia nacional”, comentó uno de los asistentes al acto de presentación del documental.
La ceremonia de traslado está programada para las próximas semanas, y se espera que movilice a autoridades, educadores, estudiantes, activistas y ciudadanos que reconocen en Ercilia Pepín a una verdadera forjadora de la nación.
rodriguezsluism9@gmail.com

