Maripaz Gutiérrez Acedo forma parte del staff del programa dominical virtual ILUSIONES Y POESÍAS que a partir del Primer Encuentro del Movimiento Literario, Artístico y Cultural de la Cerepoetica, pasa a llamarse ILUSIONES Y CEREPOESIAS.
En la ocasión nos compartió el poema «Niños de las guerras» de Soledad Durnes Casañal que es una poderosa y emotiva denuncia contra las guerras y sus devastadores efectos en los niños. Destaca la injusticia de que los más inocentes sean las principales víctimas de los conflictos bélicos.
A continuación el poema:
NIÑOS DE LAS GUERRAS
Los niños que nacen
no piden venir al mundo
los crean sus padres
con sentimiento profundo.
Unos nacen más ricos que otros
pero en el fondo son iguales
son personitas divinas
que se asemejan a los ángeles.
Desean disfrutar de sus antojos
teniendo grandes aspiraciones
unos más listos que otros
pero todos aportando sus dones.
Son felices con sus amigos
cada uno tiene sus diversiones
y todos desean alcanzar metas
para ser algo de mayores.
Y cuando son más felices
a veces vienen las guerras
que tiran bombas y los matan
llevando sus risas a las laderas.
No podemos los mayores
consentir tales aberraciones
son pequeños inocentes
¿por qué no dejarles cumplir sus funciones?
Exijamos a los gobiernos
que haya Paz en estos Mundos
todos somos hermanos
evitemos hacer a los niños moribundos.
Los niños dan alegrías
nacieron para ser felices
¿cómo puede haber criminales
que no se acuerden de sus raíces?
Todos pasamos la niñez y adolescencia
¡limpiar malditos vuestras almas!
todos los que crean guerras
veremos si algún día ellos se salvan.
Ángeles de muertos en guerra
Dios os acogerá en su seno
vais al Cielo puros y limpios
los asesinos ¡que se vayan al infierno!
Y perdonar si soy dura
la perversión a mí me mata
sacar pronto una Ley a cumplir
retirando de las bombas a inocentes niños que cantan.
Enlace del Encuentro :
https://youtube.com/clip/UgkxI5Trf3KKGY9yE7YXOfYSBiJslXDoPpOp?si=vmkVSUbAArfznxVh.
A continuación compartimos poemas de Maripaz Gutiérrez Acedo de su autoría:
PERDIÓ EL HIJO MARÍA
No hay dolor más grande
ni nada que se compare
a la pérdida de un hijo,
porque detrás muere
el corazón de una madre.
El mundo no se detiene
y aunque el reloj se le pare,
la vida sigue su curso
partida en dos mitades.
Perdida está su mirada
y su corazón entre cristales,
que no hay dolor más grande
que el que padece una madre.
Entre espinas la vio Maria
y con dolor suplicaba
que la cambiara por su vida
y a él se la diera.
Siguió viviendo Maria
y aunque el dolor detestaba,
el mundo gira y gira
y no se detiene por nada.
¿Sé aprende a vivir la vida
sin esa persona amada?
¡Ay! Si supiese la respuesta,
ahora mismo te la daba.
Pero sigue viviendo mujer,
mujer de las mil batallas,
que allá en el cielo está
quien vela por ti y te aguarda.
*********
NOCHE DE HELADA
Vi en tus ojos
aquella inocencia.
Era de cuerpo frágil y delicado,
su mirada,
sus manitas sucias,
llenas de pobreza,
esa mirada
que reflejaban sus pies
descalzos y ensangrentados,
un sin fin de detalles
que describían
su abandonado estado.
Todos pasaban,
nadie se dignó a fijarse
en aquella criatura,
que abandonada a su suerte,
inspiraba ternura.
¡Que hermoso niño
y cuánta miseria lo acompañaba!
Sus manos heladitas de frío,
pedía que de él se apiadaran,
una limosna decía,
mientras todos de largo pasaban.
Qué pequeño su cuerpecito,
apenas del suelo
tres palmos levantaba.
¿Cuántas personas sobrevivían
a estas noches de heladas?
¿Cuántos niños dormirían en
esas calles?
Cuánto dolor en sus miradas.
GAYNULA AMMI AHMED
Este poema va dedicado a mi niña saharaui, con la que tuve la suerte de compartir unos
meses de varios veranos y de la que todos aprendimos. Para ti mi niña y para tu bonita
sonrisa.
Niña de polvo, de arena
de ojos negros y piel morena
¿Con qué luz naciste
para tal condena?
Llegaste a nuestra vida
un día sin más
de un verano cualquiera,
para traernos una lección nueva.
En tus manos pobreza
y en tu corazón,
un amor tan grande
que para ellos muchos quisieran.
¿Quién con manos tan severas
castigó a estos niños,
a esta tierra desierta?
¿Quién por codicia y bienes
toma la felicidad de otros
tan a la ligera?
¿Porqué a los que gobiernan
no les importa nada más
que la riqueza?
Si en su corazón,
solo alberga pobreza.
Bellos poemas de la encantadora Maripaz Gutierrez Acedo.

