Hector Abad Faciolince es uno de los 59 invitados de honor de la próxima XXVII Feria Internacional del Libro, que se realizará en Santo Domingo, en la Plaza de la Cultura, del 25 de septiembre al 5 de octubre del presente año.
Cuando leí lo acontecido con su padre, Héctor Abad Gómez (1921-1987), médico y educador popular, defensor de los derechos humanos y pionero en salud pública en Colombia, me impactó profundamente. Abad Gómez lideró la primera vacunación masiva contra la polio en el mundo y fue fundamental en la creación de la Escuela Nacional de Salud Pública. Sin embargo, su vida fue truncada; fue asesinado por sicarios en Medellín a raíz de sus denuncias y su trabajo en el Comité de Derechos Humanos.
En un artículo que publicó en un diario de Medellín, se refería al desgarrador hecho de que «la vida de un hombre no vale más que ocho dólares». Irónicamente, cuando ese artículo salió a la luz, él ya había sido asesinado. Cabe destacar que Héctor Abad Gómez era el presidente de la comisión de Derechos Humanos en el momento de su muerte.
Su legado es destacado por su hijo, el escritor Héctor Abad Faciolince, en la novela testimonial «El olvido que seremos». Espero conocerle estrechar su mano y adquirir su obra puesto que disfrute mucho su «Tratado de culinaria para mujeres tristes».

Comparto los trozos que mas me gustan:
«Si encuentras a alguien que eres capaz de soportar (y ya es mucho), y ese alguien es también capaz de soportarte (y es ya casi sospechosa tanta coincidencia), y si a ratos no sólo lo soportas sino que lo quisieras más pegado a tu lado, y si llega a faltarte cuando se tarda mucho y si a su vista te vuelve la alegría, no temas, entonces en someterte a esa desolación de la cercanía que es la convivencia: es posible que consigas aguantarla».
Página 112 del ‘Tratado de culinaria para mujeres tristes’, de Héctor Abad Faciolince.
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Maravillosa reflexión del autor sobre el cansancio de usar las mismas palabras y la búsqueda de lo autentico, lo simple en la poesía, en los libros, el autor considera que sanamos cuando volvemos a lo esencial, nos invita a reconocernos en la sencillez y la belleza genuina, que podemos encontrar en los libros que nos ayudan a sanar las heridas del espíritu y del alma que provoca el exceso de palabras superficiales.
Bienvenido Héctor Abad Faciolince a República Dominicana!!

