Los gobiernos de Estados Unidos y México lanzaron lo que catalogaron como un “histórico plan conjunto” para frenar el tráfico ilegal de armas hacia territorio mexicano. “Ahora queremos que lo primero que se discuta sean las armas que vienen de Estados Unidos a México”, declaró la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum. El anuncio marca un giro en la agenda bilateral, que había estado centrada en la presión de Washington para reducir el flujo de drogas hacia su territorio.

