InicioESTADOS UNIDOSHAITI PROMETE ELECCIONES EN 9 MESES

HAITI PROMETE ELECCIONES EN 9 MESES

-

🇭🇹 Haití mira al 2026: la larga noche que por fin promete urnas

Por TeclaLibre Digital

Haití, el país donde las noches se han hecho demasiado largas, acaba de encender una pequeña luz: hay fecha para unas elecciones. No ocurría algo así desde hace casi una década, pero el simple anuncio ya sacudió el ambiente político como un soplo de aire fresco en medio del polvo y el miedo.

El Consejo Electoral Provisional (CEP) entregó al Consejo Presidencial de Transición (CPT) el calendario que fija la primera vuelta presidencial y legislativa para el 30 de agosto de 2026 y la segunda vuelta para el 6 de diciembre. Si nada falla —y en Haití eso sigue siendo un “si” del tamaño de una montaña— el país tendría nuevas autoridades el 20 de enero de 2027.

Es una línea del tiempo larga, demasiado larga para una nación que vive en estado de urgencia permanente. Pero es, también, la primera hoja de ruta concreta hacia la reconstrucción política.

Según el calendario, la campaña electoral iniciará el 15 de marzo de 2026 y se extenderá hasta el mismo 29 de agosto, justo antes de que los haitianos intenten votar bajo la mirada vigilante de un país fragmentado.

Haití no celebraba comicios desde 2015-2016, en un período de transición accidentado que terminó con la llegada al poder de Jovenel Moïse, asesinado en 2020, cuando su mandato era objeto de disputas, protestas y lecturas constitucionales encontradas.

Desde entonces, el país ha naufragado entre gobiernos interinos, autoridades improvisadas, misiones extranjeras fallidas y un vacío institucional que se tragó lo poco que quedaba de estabilidad.

Crisis, violencia, muertos… y aun así, hay esperanza.
Hablar de elecciones en Haití siempre ha sido difícil. Hablar de ellas en 2026 parece casi un acto de fe.

El país vive una de las peores crisis de seguridad de toda su historia reciente. Las cifras oficiales hielan:

Más de 16.000 personas asesinadas desde inicios de 2022.

Más de 4.000 homicidios sólo en el primer semestre del año.

Bandas armadas controlando barrios, carreteras, puertos, hospitales.

En cualquier otro lugar, estas cifras serían suficiente para cancelar cualquier proceso político. En Haití, son precisamente el argumento para intentarlo.

Porque el país no puede permanecer indefinidamente en un limbo, atrapado entre un Estado ausente y una violencia omnipresente. Porque, aunque cueste creerlo, aún hay haitianos que quieren votar. Que creen en el voto. Que insisten.

En las calles de Puerto Príncipe, donde el ruido de las motocicletas se mezcla con el eco lejano de disparos, la noticia se recibió sin euforia, pero con algo más valioso: silencio atento. La sensación de que, al fin, se abre un “quizás”.

Los más optimistas hablan de renacer institucional. Los más escépticos repiten que sin seguridad no habrá campaña, y sin campaña no habrá urnas.

Ambos tienen razón. Pero en un país donde todo parece ir hacia abajo, que la conversación vuelva a girar en torno a elecciones —y no sólo a masacres, secuestros o desplazamientos— ya es un cambio en sí mismo.

¿Qué puede pasar?
El calendario electoral no es una promesa: es una apuesta.
No garantiza resultados; abre una puerta.

Para que funcione, Haití necesitará: Corredores humanitarios que permitan la movilidad de votantes. Seguridad real en los centros electorales. Logística internacional seria, no diplomacia de fotos y discursos. Y finalmente, voluntad política dentro y fuera del país.

Nada de eso está asegurado.
Pero por primera vez en muchos años, algo está en marcha.

TeclaLibre lo resume así: Haití quiere elegir. Y eso, en sí mismo, ya es un triunfo.
Después de tanto dolor, tanta pérdida y tanto abandono, el solo hecho de que exista un cronograma electoral es una señal de humanidad institucional.
Un recordatorio de que, incluso en el desastre, los pueblos buscan caminos.

Haití lleva una década sin votar.
Cuatro años sin gobierno electo.
Un país de luto que aún mira hacia el horizonte.

Hoy, al menos, ese horizonte tiene una fecha: 30 de agosto de 2026.
Y en las calles más heridas, la esperanza es una moneda escasa… pero todavía circula.

-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-

rodriguezsluism9@gmail.com      https://teclalibremultimedios.com/category/portada

Related articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Stay Connected

0SeguidoresSeguir
3,912SeguidoresSeguir
22,800SuscriptoresSuscribirte

Latest posts