-Operación ‘Dinamita Dorada’: La Fuga Clandestina de María Corina Machado-
La historia del «rescate» de María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz 2025, de Venezuela se ha revelado como una audaz y peligrosa operación de extracción encubierta llevada a cabo por una empresa de rescate privada, no un comando militar estatal tradicional. La travesía, bautizada como «Operación Dinamita Dorada» (en alusión al Nobel), ocurrió a principios de diciembre de 2025 para permitirle viajar a Oslo y recibir su galardón.
El relato más difundido y creíble, reportado por medios internacionales citando a los involucrados, apunta a los siguientes puntos clave, que se deben recibir con la cautela propia de una misión secreta:
La operación fue liderada por Bryan Stern, un veterano del Ejército estadounidense y fundador de Grey Bull, una compañía especializada en evacuaciones privadas de zonas de conflicto. Stern ha asegurado que Grey Bull no actúa con fondos gubernamentales y desmintió específicamente que el expresidente Donald Trump lo haya contratado.
Machado, quien vivía en la clandestinidad desde agosto de 2024, salió de su escondite (cerca de Caracas) disfrazada y con una peluca. Logró evadir hasta diez controles militares en la fase terrestre. La extracción se planificó con solo cuatro días de antelación, aunque Grey Bull había evaluado el panorama venezolano por meses.
La fase crítica fue por mar, salió desde un pueblo pesquero en una lancha de madera con fallas mecánicas y el GPS se perdió.
La lancha estuvo a la deriva por horas en altamar, azotada por olas de tres metros, lo que hizo el viaje «aterrador» y «muy arduo,» según Stern. Las condiciones marítimas extremas (oscuridad total y olas altas) fueron, paradójicamente, ideales para evadir radares.
El equipo de Grey Bull, que esperaba en una embarcación en el punto de encuentro, activó una búsqueda contrarreloj.
Finalmente, Stern y su equipo localizaron a Machado a 40 kilómetros fuera de ruta, «fría y mojada,» y la subieron a la embarcación de rescate para dirigirse a Curazao.
El operativo fue financiado por donantes privados anónimos. Aunque Stern mantuvo contacto con altos mandos militares y funcionarios estadounidenses (compartiendo ubicación y alertas para evitar ser atacados o confundidos, especialmente por las patrullas antidrogas en el Caribe), el contratista afirmó que el Gobierno de EE. UU. no aportó dinero. No obstante, otros reportes mencionan un dron de vigilancia desde una base naval de EE. UU. y el despliegue de cazas F/A-18F Super Hornet para proteger el trayecto.
La narrativa de la extracción ha sido manejada con picardía por la oposición como un acto de heroísmo ante la opresión, mientras que los detalles técnicos de la misión de Grey Bull le añaden una capa de suspicacia respecto al nivel real de «comando» y la posible connivencia internacional.
En resumen, la «Operación Dinamita Dorada» ha pasado a la historia como una fuga cinematográfica y altamente arriesgada por mar, coordinada por expertos en extracciones privadas y financiada por donantes anónimos, que permitió a la opositora eludír la vigilancia del gobierno venezolano y presentarse en Oslo, desafiando las advertencias de la Fiscalía.
-Luis Rodriguez Salcedo para TeclaLibre-
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