En esta edición de Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe, se examina el profundo giro que ha tenido la política comercial de los Estados Unidos durante 2025, el cual se enmarca en la etapa de interdependencia instrumentalizada que transita la economía mundial. Si bien su impacto en el comercio mundial y regional en 2025 ha sido menor que el proyectado a comienzos de año, las proyecciones para 2026 apuntan a una marcada desaceleración.
En general, las exportaciones de la región a los Estados Unidos están sujetas a aranceles menores que los aplicados a la mayoría de sus principales competidores, pero esta situación podría cambiar dependiendo de la evolución de los saldos comerciales o, incluso, de factores más allá de los económicos.
En esta coyuntura, los Gobiernos de la región deberían diversificar las relaciones comerciales y profundizar la integración económica regional.
En esta edición, se analiza también la reducida participación de la región en las exportaciones mundiales de bienes de alta tecnología y servicios intensivos en capital humano avanzado.
Para aumentar dicha participación, son esenciales políticas y factores productivos (ciencia y tecnología, transformación digital o talento humano, entre otros), así como superar las brechas que existen en las capacidades técnicas, operativas, políticas y prospectivas de las instituciones de los países de la región.