Tras un 2025 marcado por el avance de fuerzas conservadoras en las urnas, América Latina entra en 2026 con un calendario electoral decisivo. Brasil, Colombia y Perú concentran procesos claves en los que la recomposición política regional, atravesada por el llamado “factor Trump”, podría terminar de afianzar un giro a la derecha en el continente.

