Mauricio Tabe, alcalde de Miguel Hidalgo, ha anunciado, a través de una publicación en su cuenta oficial en la red social X, que solicitará a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México la reubicación fuera de su demarcación de las embajadas de Venezuela, Cuba y Nicaragua al considerarlos “gobiernos criminales y dictaduras que han abusado del poder”.
El alcalde del PAN ha dicho que estas dictaduras no son bienvenidas mientras “no existan Gobiernos electos por el pueblo”. “En Miguel Hidalgo están las embajadas de Gobiernos que han oprimido a su pueblo, que han callado voces, encarcelado inocentes y han abusado del poder. Nosotros no podemos normalizar eso. No podemos ser indiferentes ante la injusticia. […] No podemos recibir con los brazos abiertos a quienes representan a dictaduras que han abusado del poder”, ha dicho Tabe en un video.
Ninguna de las embajadas señaladas ni la SRE han reaccionado a las afirmaciones del presidente de la demarcación capitalina. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, le ha restado importancia a la solicitud de Tabe durante su conferencia Mañanera, ya que considera que “quiere llamar la atención”. “Él no tiene atribuciones. No definen ellos la política exterior [la oposición] y es una visión muy conservadora. La relación de México es con los pueblos. La relación formal es con los Gobiernos”, ha complementado.
La Embajada de Cuba, ubicada en la avenida presidente Masaryk, una de las más exclusivas de la adinerada zona de Polanco, data en esa ubicación desde 1970. Mientras que las delegaciones de Venezuela y Nicaragua se encuentran en las colonias Chapultepec Morales e Irrigación, respectivamente, que forman parte de la Alcaldía Miguel Hidalgo, aunque no existe información oficial que detalle desde hace cuánto ocupan esos espacios. “Hasta que esos países tengan gobiernos legítimos, electos por su gente, en donde se respete la libertad y se libere a los presos políticos, entonces esos gobiernos sí serán bienvenidos”, ha agregado Tabe.
En Miguel Hidalgo NO son bienvenidas las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Por eso solicitaremos a la @SRE_mx la reubicación de sus embajadas mientras no existan gobiernos electos por el pueblo.
Aquí la libertad se defiende. Somos el Bastión de la Libertad. pic.twitter.com/m4LZxPOSfH
— Mauricio Tabe Echartea (@mauriciotabe) January 18, 2026
A pesar de la turbulenta relación bilateral que Cuba mantiene con la Administración Trump, el Gobierno de Sheinbaum se ha mantenido como un aliado histórico de la isla en la región. En medio del dominó geopolítico tras la intervención estadounidense en Venezuela, desde Palacio Nacional han reconocido que el nuevo tablero regional ha colocado a México como “un proveedor importante” de petróleo para Cuba. Sheinbaum lleva semanas insistiendo en que la relación entre ambos países es de antaño y que, desde la presidencia de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), el Gobierno mexicano ha enviado hidrocarburos a la isla como un acto humanitario.
Las relaciones diplomáticas entre México y Venezuela, establecidas en 1831, han sido históricamente cordiales, pero inestables, marcadas por periodos de cooperación y conflictos. Durante la intervención de EE UU a ese país sudamericano, el pasado 3 de enero, el Gobierno de Sheinbaum condenó enérgicamente los ataques y exigió respeto a la soberanía y la Carta de las Naciones Unidas.
En medio del proceso por narcoterrorismo al presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, en EE UU, la más reciente acusación de Washington ha sido que, de 2006 a 2008, este usó la embajada de Venezuela en México para gestionar el retorno de los beneficios de la venta de cocaína. La denuncia asegura que el exmandatario sudamericano llamaba a la delegación diplomática en el país para avisarles cuándo iba a llegar un avión privado. Mientras los traficantes se reunían con el embajador, la aeronave era cargada con ese dinero y luego volaba a Venezuela con privilegios diplomáticos.
México y Nicaragua establecieron relaciones diplomáticas en 1839. Sin embargo, estas se rompieron brevemente en mayo de 1979 y se restauraron unos meses después, en julio de ese mismo año, con el derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza Debayle. Las relaciones diplomáticas entre ambas naciones han continuado sin interrupción desde entonces.
A pesar de los señalamientos que los tres países en cuestión han tenido respecto a las denuncias de autoritarismo, censura y represión a sus ciudadanos, desde el sexenio anterior de Andrés Manuel López Obrador, México ha mantenido una postura de no intervención y respeto a la soberanía, haciendo énfasis en el diálogo y la cooperación.

