El Fin de la «Ficción Global»: Análisis del Discurso de Mark Carney
El Primer Ministro de Canadá ha utilizado el estrado de Davos no solo para defender la soberanía de su país, sino para declarar oficialmente el fallecimiento del orden internacional post-1945. Su intervención se divide en tres pilares estratégicos: la denuncia de la coerción económica, la defensa de la integridad territorial ártica y el llamado a una insurrección de las potencias medianas.
La Economía como Arma de Guerra (Weaponization)
Carney fue contundente al describir cómo las «Grandes Potencias» (principalmente EE. UU. y China) han transformado las herramientas del comercio en herramientas de sometimiento.
Carney sostiene que el beneficio mutuo de la globalización ha sido sustituido por la explotación de las cadenas de suministro.
A diferencia de otros líderes que hablan de un «ajuste» del sistema, Carney afirma que estamos ante una ruptura total. El acuerdo previo, donde las potencias medianas aceptaban la hegemonía estadounidense a cambio de estabilidad, ha dejado de ser funcional.
El Frente Ártico: Groenlandia y la Soberanía
La tensión con la administración Trump ha llegado a un punto crítico debido a las aspiraciones estadounidenses sobre Groenlandia.
| Conflicto | Posición de EE. UU. (Trump) | Respuesta de Canadá (Carney/Anand) |
| Territorial | Intento de anexión/control de Groenlandia. | Apoyo total a la soberanía danesa y groenlandesa. |
| Narrativa | Canadá como el «estado número 51». | Reafirmación del Artículo V de la OTAN. |
| Militar | Presión económica y retórica de «fuerza». | Posible despliegue de tropas en Groenlandia para ejercicios. |
La Rebelión de las Potencias Medianas
La frase central del discurso —«Si no estamos en la mesa, seremos el plato principal»— resume el nuevo pragmatismo canadiense. Carney propone un cambio de estrategia:
Multilateralismo selectivo: En lugar de depender de una sola superpotencia, Canadá busca «coaliciones diferentes para cuestiones diferentes».
Nuevos aliados: La mención de acuerdos con China, Qatar y la Unión Europea subraya que Ottawa está diversificando su cartera geopolítica para reducir la dependencia de Washington.
Carney admitió que el «orden basado en normas» siempre fue una verdad a medias, pero que ahora, sin el beneficio de la protección estadounidense, no tiene sentido seguir manteniendo la ficción.
Conclusión de TeclaLibre: Mark Carney ha posicionado a Canadá como el líder de una resistencia diplomática global contra el unilateralismo agresivo de las superpotencias.7 Al alinearse firmemente con la OTAN y Europa en el caso de Groenlandia, y al mismo tiempo buscar acuerdos comerciales con China, Canadá está intentando navegar la tormenta mediante una autonomía estratégica agresiva.
Nota de análisis: El silencio sobre el nombre de Donald Trump, contrastado con las críticas directas a sus políticas (aranceles y mapas anexionistas), muestra una diplomacia de «guante de seda, puño de hierro» que busca evitar una escalada verbal directa mientras se preparan defensas militares y económicas reales.
-Luis Rodríguez Salcedo para TeclaLibre-
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