En un video que se volvió viral, Gregory Bovino lanza gas lacrimógeno contra manifestantes en Chicago sin previo aviso. El episodio derivó en un juicio y en una orden judicial que limitaba el uso de la fuerza por parte de agentes de ICE, aunque esta fue posteriormente suspendida por un tribunal de apelación. Sus detractores critican sus métodos agresivos, mientras Bovino aparece como el único agente con el rostro descubierto entre colegas encapuchados y vestidos con uniforme camuflado. En redes sociales se presenta como un “héroe hecho en Estados Unidos” y acaba de lanzar una campaña de reclutamiento masivo.

