A medida que el sistema de pagos en la República Dominicana avanza hacia la digitalización y la automatización en beneficio de los sectores productivos y hogares, los cheques entran cada vez más en desuso: si en el 2015 se realizaron pagos a través de la emisión de 36 millones de cheques, en el 2025 solo se necesitaron 14.4 millones, para una caída de casi 60 % en la última década.
Diez años atrás, los cheques representaron el 10.6 % del volumen de pagos, una proporción que cayó hasta un 2.5 % en el 2025, de acuerdo al Banco Central de la República Dominicana (BCRD), cuyos datos muestran que este instrumento fue superado por el uso de tarjetas– de débito, crédito y otras– en un 64.1 %, seguido de las transferencias electrónicas, que ocuparon el 32.4 %.
Si se observan los números tomando en cuenta los montos pagados, las transferencias electrónicas –tanto directas como a través del sistema de Pagos al Instante– abarcaron el 80.3 % de la participación, con 17.1 billones de pesos; las tarjetas pasan a ocupar el 9.8 %, movilizando hasta 2.1 billones y los cheques el 9.9

