Rosa Francia Esquea con este poema hace un llamado a la reflexión sobre la responsabilidad colectiva y la urgencia de proteger a las niñas y a las futuras generaciones de la barbarie y la indiferencia del mundo.
Cómo el mundo que hemos vivido, que era un lugar de alegría y promesas infantiles se ha convertido en un escenario de destrucción y cenizas.

A propósito de más de un centenar de niñas muertas, este poema es una denuncia social,
ESAS NIÑAS …
¿Qué culpa tienen las niñas
si los líderes del mundo
en vez de sembrar el trigo
ponen cizaña en los surcos?
El universo reclama,
es una llamada urgente,
¡basta ya de tantas llamas!
que les calcinan su mente.
¿Por qué la gente menuda
debe vivir con terror
mirando como se esfuma
el sentido del amor?
Niñas muertas por las balas
niñas muertas por el odio
niñas muertas a mansalva
en su propio territorio.
Yo preocupada pregunto
y respuesta no la hallo
pero quién sabe si juntos
podemos al fin descifrarlo.
Niñas que son la promesa
del futuro, del mañana,
¿deben morir en su escuela
masacrados por las armas?
Y lo que ayer fue jardín
de ilusiones y de risas
se convirtió en polvorín
que todo lo hizo cenizas.
Y ya transformada en polvo
esa inocencia frustrada
¿se convertirá en abono
de una tierra renovada?

