La primera información dada a conocer este sábado por la noche sobre el atacante que ha entrado al hotel donde se celebraba la tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca para periodistas con el presidente Donald Trump ha sido su foto. Un hombre joven con el torso descubierto tumbado boca abajo en el suelo, ya reducido por la seguridad, aún en el hotel Hilton de Washington donde se suspendió el evento. Ha sido identificado poco después como Cole Allen, un hombre de 31 años originario de California.
Llevaba varias armas, ha asegurado el presidente estadounidense en una rueda de prensa posterior al intento de atentado. Pero el mismo Trump ha reconocido que no se sabía mucho más por el momento sobre sus motivaciones; más tarde, ha afirmado que era “un tipo problemático” y que sus intereses eran los de un religioso radical. Trump ha subrayado que el personal de seguridad impidió que se acercase a la gran sala donde tenía lugar la cena. “Ni de lejos se había llegado a acercar a las puertas del salón de baile”, ha afirmado. Según se ha sabido horas después del ataque, Allen escribió un manifiesto contra Trump, que mandó en parte a algunos familiares poco antes del ataque del sábado por la noche, a los que les decía que planeaba un ataque contra los responsables de la administración republicana.
El republicano ha publicado las fotos del sospechoso y el vídeo de seguridad en el que se le ve entrar corriendo por el lobby y a los agentes cruzar disparos con él. Las detonaciones se oyeron en medio de la cena segundos antes de que los periodistas invitados, vestidos de gala, se escondieran debajo de las mesas y Trump fuera evacuado rápidamente de la sala.
No ha habido heridos y el sospechoso, según la policía, ya no supone un peligro público. El atacante, de nombre Cole Allen, según ha confirmado la agencia AP con fuentes de seguridad, es un hombre de 31 años, natural de California. Vive y ejerce como maestro de escuela en Torrance. Esta localidad de unos 150.000 habitantes está situada al sur de Los Ángeles, cerca del gran puerto de Long Beach, que es el corazón del transporte marítimo estadounidense. Muchos medios y curiosos se personaron desde el sábado por la noche en la casa de los padres de Allen en Torrance.
Allen era maestro de unos cursos llamados C2, una especie de red a nivel nacional que realiza programas personalizados para alumnos que destaquen (ya sea por muy buenas o muy malas calificaciones), es decir, tenía una formación muy específica. En redes sociales, aparece reconocido como maestro del mes en diciembre de 2024.
Según sus perfiles de redes sociales, Allen estudió en Caltech, una universidad privada de gran calidad con sede en Los Ángeles, en concreto al norte de la ciudad, en la localidad de Pasadena. Es una de las más prestigiosas del país, y de las más difíciles de entrar de todo California, y en ella cursó un grado en ingeniera, que acabó en 2017. También se graduó en un máster en ciencias de la computación, que acababa de terminar, en 2025, esta vez en la Universidad Dominguez Hills, parte de California State, una universidad pública, prestigiosa, pero mucho más barata. Además de enseñar, también desarrollaba videojuegos.
La policía ha informado de que Allen ha sido acusado de asalto, así como de portar armas de fuego. Llevaba una escopeta de caza, una pistola y un cuchillo, pero las autoridades no creen que tuviera cómplices. Según algunos miembros de su familia consultados por investigadores a los que cita la cadena de noticia CBS, Allen tenía licencia para portar dos armas, una de ellas la pistola que llevaba el sábado por la noche en Washington, y acudía con frecuencia a prácticas de tiro.
Las autoridades tampoco han informado de cuánto tiempo llevaba en la capital o como había llegado hasta allí, aunque algunas versiones indican que se había registrado como huésped del Hilton, uno de los hoteles con mayor capacidad de Washington. Los motivos que le llevaron a disparar en la sala siguen siendo una incógnita, de lo que es ya el tercer intento de atentado contra Trump en los últimos 24 meses.

