El regreso de una joya salsera con memoria: “Canciones del solar de los aburridos”
Por Redacción Teclalibre
Hay discos que no envejecen: simplemente maduran como el buen vino y adquieren nuevas capas de sentido con el paso del tiempo. Uno de esos es “Canciones del solar de los aburridos”, el álbum de Willie Colón y Rubén Blades que desde su lanzamiento en 1981 se convirtió en una referencia obligada de la salsa con contenido social, político y humano.
Más que un álbum, fue una declaración de principios: con su mezcla de ritmos afrolatinos y una narrativa aguda, Blades y Colón no solo nos invitaron a bailar, sino a pensar. “Tiburón”, con su imagen del depredador que “viene del norte”, no dejaba espacio a la ambigüedad: era un dardo directo al intervencionismo y al imperialismo. Canciones como “Te están buscando”, “Ligia Elena” o “El telefonito” convertían lo cotidiano en poesía urbana cargada de denuncia, humor, ternura o ironía.
Lo notable de este disco es que, más de cuatro décadas después, sigue diciendo cosas que resuenan con la realidad de América Latina. El solar de los aburridos sigue lleno de vida, de dramas y de esperanzas; y sus canciones, lejos de estar en el baúl de los recuerdos, nos confrontan con lo que somos, lo que fuimos y lo que aún no terminamos de resolver.
La reedición que Craft Latino lanzará este 19 de septiembre, con vinilo negro estándar y una versión exclusiva en “Azul Ahumado” acompañada de camiseta de colección, no es solo un guiño al coleccionismo nostálgico. Es también un acto de rescate cultural, una invitación a las nuevas generaciones a descubrir que la salsa no siempre fue evasión: muchas veces fue arma, crónica y conciencia.
En una época donde el ritmo suele desvincularse del contenido, este álbum es un recordatorio de que la música puede ser a la vez gozosa y combativa. Como diría Blades: “la vida te da sorpresas”, pero hay discos como este que no sorprenden… simplemente permanecen.

